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Candidatos estadounidenses y exiliados cubanos critican visita de Obama

El precandidato republicano a la Presidencia de EE.UU, Donald Trump  dijo que no está «de acuerdo con el presidente Obama» sobre la política hacia Cuba, pero se encuentra «a medio camino» entre la posición del mandatario y el rechazo absoluto de sus rivales republicanos.

«Creo que tiene que haber algo (que cambie la relación con Cuba). Después de 50 años, ya ha llegado la hora, amigos», sostuvo Trump en un reciente debate.

El magnate defendió que hace falta «un acuerdo mucho mejor» que el que se alcanzó en julio pasado para restablecer las relaciones diplomáticas y adelantó que, si llega a la Casa Blanca, probablemente cerrará la embajada estadounidense en La Habana hasta que logre un nuevo pacto con Cuba.

Trump, además, consideró una falta de respeto que el presidente de Cuba, Raúl Castro, no haya recibido a su homólogo estadounidense, Barack Obama, en el aeropuerto de La Habana a su llegada a la isla.

«¡Guau! El presidente Obama acaba de aterrizar en Cuba, una gran cosa, y Raúl Castro ni siquiera estaba allí para recibirle. Recibió al Papa y a otros. No hay respeto», escribió el magnate en su activa cuenta en la red social Twitter.

Recibió al mandatario estadounidense el canciller cubano, Bruno Rodríguez, acompañado de la directora para América del Norte del Ministerio de Exteriores, Josefina Vidal; el embajador de Cuba en EE.UU, José Ramón Cabañas; y el encargado de negocios de la Embajada de EE.UU. en la isla, Jeffrey DeLaurentis.

Es «un espectáculo de mal gusto»

Ted Cruz, precandidato republicano de padre cubano, consideró que el histórico viaje del presidente Obama a Cuba es «un espectáculo de mal gusto» que «enriquece y da poder a la dictadura» de la isla.

«Tengo unas palabras para los cubanos que contemplen el espectáculo de mal gusto en La Habana este fin de semana: Estados Unidos no los ha olvidado», sostiene el senador por Texas en un artículo de opinión publicado en el diario «Politico».

«Yo soy el hijo de un cubano que fue golpeado y torturado por el régimen de (Fulgencio) Batista y mi tía fue maltratada por los matones de (Fidel) Castro. Gracias a Dios tanto mi padre como mi tía Sonia encontraron la libertad en Estados Unidos», explica el legislador.

Para Cruz, «la libertad» debe llegar a Cuba pero no lo hará «enriqueciendo y dando poder a la dictadura mientras exporta terrorismo en toda Latinoamérica».

«Y no puede llegar olvidando el heroísmo y el sufrimiento de las valientes almas que se han opuesto a los Castro por muchas décadas», agrega.

Exiliados condenan «traición» de Obama

Centenares de exiliados cubanos se volcaron el domingo al barrio de la Pequeña Habana, en Miami, para rechazar la histórica visita a la isla que el presidente Barack Obama inició, a la que calificaron de «traición».

Tras concentrarse frente al monumento a los mártires de Gijón, los miembros del exilio, en su gran mayoría vestidos de blanco, iniciaron una caminata hasta La Casa del Preso Cubano entre críticas airadas contra las «concesiones unilaterales» hechas por Obama desde que EEUU y Cuba restablecieron relaciones diplomáticas.

Con carteles y consignas a favor de los derechos de la población civil cubana y la «resistencia civil», las organizaciones del exilio, el «convidado de piedra» en la normalización de relaciones entre ambos países, criticaron que la visita de Obama apunte más a un «viaje de negocios con el régimen».

«Desde el anuncio del cambio de política por parte de esta Administración se ha incrementado significativamente la represión en Cuba, nada ha cambiado», manifestó a EFE Silvia Iriondo, presidenta de Madres y Mujeres contra la Represión (MAR).

La exiliada destacó que la visita de Obama «legitima el régimen castrista» y que el momento actual no era el indicado para emprender una visita oficial, porque en Cuba no «habrá conciliación, libertad ni democracia mientras exista ese régimen».

«El legado del presidente de esta gran nación no debe ser un legado de relaciones ni intereses comerciales, sino de los valores de la libertad, la democracia y de los derechos», ahondó Iriondo, quien estimó que el mandatario estadounidense debió imponer «condiciones» antes de pisar suelo cubano.

«Obama ha traicionado el sentir del pueblo cubano», afirmó el ex-preso político Eduardo Prieto Blanco, mientras sostenía un cartel que rezaba «Los derechos humanos no se compran», con una camiseta en la que se leía «Democracia sí, dictadura no».

A su turno, Orlando Gutiérrez, del Directorio Democrático Cubano, señaló: «La misión del presidente Barack Obama a Cuba es una misión de negocios: puros empresarios, puros funcionarios a favor de levantar las sanciones económicas. Ni un solo miembro de Amnistía Internacional o de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos«, criticó Gutiérrez.

Primera caminata de muchas

En el tramo final de la manifestación, en la que también participó el vicegobernador de Florida Carlos López-Cantera, el cantautor Donato Poveda se encargó de un cierre emotivo al interpretar «Los Plantados», un himno para la resistencia y los presos políticos del país caribeño.

La concentración del domingo, denominada «todos marchamos», es la primera de una serie de caminatas que el exilio de Miami tiene previsto hacer cada domingo en La Pequeña Habana, para reiterar su apoyo a la «resistencia cubana», en especial al movimiento de las Damas de Blanco.

La marcha se hizo poco antes de que en la capital cubana precisamente un grupo de 50 integrantes del movimiento Damas de Blanco, además de otros opositores como el grafitero El Sexto o Antonio González Rodiles, fueran arrestados en medio de su habitual marcha dominical, horas antes de que Obama pisara suelo cubano.

 

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