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El desplome de la producción petrolera en Venezuela abre las puertas del default

La economía venezolana  se ha hecho más dependiente de los exiguos ingresos por la venta de 800 mil barriles de petróleo diarios —con un precio promedio por barril de poco más de 40 dólares—cuyo comprador único es Estados Unidos. Esa es la caja con la cuenta la República para hacer frente a sus compromisos de deuda externa a finales de 2017 y el próximo año.

La caída de la producción petrolera en Venezuela, de 570.000 barriles diario entre 2008 y 2017, según cálculos de la firma Aristimuño Herrera y Asociados, abre las puertas de un posible default en Venezuela, lo que representa un augurio de mayores complicaciones financieras para la República en 2018 e incluso desde finales de este mismo año tras las sanciones económicas de la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En el foro “Venezuela ante la encrucijada económica, financiera y electoral”, organizado por la consultora Aristimuño Herrera y Asociados , los economistas César Aristimuño —director de la firma— y el economista peruano de GCG Advisors, José Gonzales, coincidieron en que los precios del petróleo no significaran un mayor sostén para los ingresos de Venezuela en el mediano y largo plazo, por lo que se hace necesario que el Gobierno implemente los cambio necesarios para ajustarse a un nuevo panorama económico en el que los precios del crudo, contrario a lo que considera el presidente Nicolás Maduro, no se recuperarán.

“La gran pregunta de muchos es si Venezuela, en este panorama de incógnitas, va a poder pagar sus deudas. Apostamos a que Venezuela pagará este año, pero en 2018 posiblemente será distinto, pues Pdvsa tiene un peligroso coctel de caja. El problema no es de precios, sino de producción”, señaló Aristimuño.

Venezuela debe cancelar en los próximos meses un total de 3.915 millones de dólares, de los cuales 929 millones de dólares corresponden al pago de deuda soberana y 2.986 millones de dólares correspondientes a la deuda de Pdvsa.

“El pago del bono 27 fue traumático porque básicamente las sanciones ya empiezan a permear la estructura financiera del país, no fue fácil pagar, no porque no hubiera recursos, sino por el periplo que el Gobierno tuvo que hacer para concretar ese pago”, dijo Aristimuño.

De acuerdo con el economista venezolano, el Gobierno es consciente de lo que significa no pagar; estima que si Venezuela llegara a complicarse aún más de lo que está, China le daría una mano para terminar de cubrir los vencimientos de este año.

“El Gobierno está consciente del costo que significa no pagar, pero debemos tener en cuenta que Venezuela no está sola en este contexto, pues están China y Rusia, y creemos que si Venezuela se llegara a entrampar de una manera imposible desde el punto de vista financiero, China va a salir a darle una mano a Venezuela para terminar de cubrir los vencimientos del año”.

Pdvsa ha apalancado su estabilidad financiera a las empresas mixtas, que le han permitido mantener cierto margen de maniobra dentro de un profundo deterioro económico. Sin embargo, las alianzas de Venezuela con el sector petrolero internacional no han significado una mejora sustantiva en las finanzas de la nación.

“De la producción venezolana 700 mil barriles se los llevan China, Petrocaribe y Rusia; ahí no entra ni un dólar.  Luego tienes 491 mil barriles para el consumo interno: perdidos para Pdvsa porque se rata se gasolina subsidiada. Producir gasolina en Venezuela depende las importaciones, 100 mil barriles. A Venezuela le quedan 800 mil barriles de petróleo diarios, esa es la caja con la cuenta Venezuela”, precisó Aristimuño.

La crisis económica como consecuencia, entre otras cosas, de los mermados ingresos petroleros se traduce también en la mayor caída de las reservas internacionales en los últimos 22 años: de 22.058 millones de dólares en 2014 a 9.837 millones de dólares, con una caída de las importaciones de más de 12 mil millones de dólares.

El caso venezolano es único

El deterioro económico de Venezuela es de tal magnitud que es la primera vez en la historia económica mundial que existe un caso de hiperinflación en una economía de mercado. Ese récord lo ostenta Venezuela en este momento, de acuerdo con el economista peruano José Gonzales.

“La situación de decrecimiento es dramática. Venezuela está en un proceso depresión económica. Todas las expletivas este año indicaban que Venezuela se contrajera entre 1.8% y 3%, hoy en día en el consenso privado en Nueva York y en el FMI señalan que la contracción va a ser de entre 7.7% y 12%. En cuatro años la economía de Venezuela se ha contraído en más de 30%”, precisó Gonzales en su intervención.

El analista peruano añadió que todos los indicadores de Venezuela son los de una economía en guerra y el país no está en un conflicto bélico. La economía venezolana pasó de tener un PIB de 400 mil millones de dólares a 125 mil millones de dólares.

“El problema que eso implica para la solvencia del país es muy grave, porque la discusión sobre la solvencia venezolana en términos financieros es que el PIB no tienen un denominador, como no sabemos a  qué tasa medir el tamaña de la economía en dólares, no sabemos cuál es la dimensión de esta economía”.

Pdvsa en el ojo del huracán

Según Gonzales, el resultado de un análisis del más reciente estado financiero de la estatal petrolera revela que Pdvsa está quebrada.

“Pdvsa ya no hace dinero vendiendo petrolero. Cuando uno excluye el ingreso por ganancia cambiaria, que es lo que le debe Pdvsa al BCV por lo tamo a Pdvsa le conviene que el bolívar e devalúe sistemáticamente para deber menos, la ganancia cambiaria representa 48% del ingreso de Pdvsa, que ahora es como un banco. Pdvsa pierde dinero vendiendo petróleo  por una combinación de subsidios, precios, consumo interno, mala administración, ineficiencia e ineficacia en la producción de petróleo”.

PDVSAOFIC

Gonzales añadió que la devaluación, como consecuencia de una inflación anualizada de tres dígitos que estima será de 1.600%, no se detendrá hasta tanto el Ejecutivo no implemente una política monetaria que permita superara la hiperinflación.

Sanciones y medidas gubernamentales

Tanto Aristimuño como Gonzales coincidieron en que la medida anunciada por Maduro de crear una cesta monetaria para “romper la dependencia del dólar” no funcionará.

“El valor del dólar reside en que es una moneda altamente convertible, por lo que no hay forma de sustituirla y eso actualmente es dramático para la economía Venezuela, y las sanciones vana a seguro ahogando a la economía venezolana en la medida en que sean progresivas”, señaló Gonzales.

Por su parte,  Aristimuño consideró que se trata de una medida retórica, pues e dólar seguirá siendo referencial para las operaciones petroleras.

“No hay posibilidad de aplicar una cesta de monedas para ponderar el precio del petróleo venezolano, eso no existe. El petróleo se paga en dólares o en euros, pero es muy difícil que vayamos a recibir un pago por el petróleo en yuanes, ¿para importar qué? Tendríamos que hacer un reconversión y todo va a girar en términos de reconversión con el dólar”.

Proyecciones

La firma Aristimuño Herrera y Asociados prevé que el precio del petróleo en 2018 ronde los 47 dólares.

La consultora estima que la caída de las importaciones sea de 13.000 millones de dólares, con un nivel de las reservas internacionales de 8.000 millones de dólares.

La liquidez monetaria, según la firma, se ubicará 812%; con una inflación que proyectan será de 1.421% y un déficit fiscal de 6,3%.

El precio del tipo de cambio paralelo, según la firma, se ubicaría en 217 bolívares por dólar.

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