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Mengua del petróleo deja estantes vacíos en Venezuela

Mary Noriega oyó que habría pollo. Odiaba que le acarrearan ”como ganado” dijo, parada durante horas en una cola de más de 1.500 personas que esperaban comprar alimentos, mientras soldados armados verificaban las cédulas de identidad para asegurarse de que nadie tratase de comprar productos de primera necesidad más de dos veces por semana.

Pero la señora Noriega, una asistente de laboratorio con tres hijos, dijo que no tenía otra alternativa, hurgando buscar en el escaso contenido de su nevera casi vacía: café y harina PAN de maíz. Las cosas se habían puesto tan malas, dijo ella, que había tenido que empezar a hacer trueque con los vecinos para llevar comida a la mesa.

“Siempre supimos que este año empezaría mal, pero pienso que está mucho peor,” dijo la Sra. Noriega.

Los venezolanos han tenido que ingeniárselas con escasez y largas colas durante años. Pero en la medida en que el precio del petróleo, la principal exportación del país, ha caído en picada, la situación se ha hecho tan grave que el gobierno ha enviado tropas para patrullar inmensas colas que se extienden por cuadras. Algunos estados han prohibido que la gente espere fuera de los almacenes durante la noche, y hay funcionarios de gobiernos colocados cerca de las entradas, listos para arrestar a compradores que hacen trampa en el sistema de racionamiento.

En  vista de que Venezuela depende tanto de las ventas de petróleo para importar alimentos, medicinas, y muchos otros productos básicos, la caída en los precios del crudo significa que hay mucho menos divisas para comprar lo que el país necesita.

Incluso antes del derrumbe de los precios del petróleo, Venezuela comenzaba a agonizar en una profunda recesión, con una de las más altas tasas de inflación en el mundo y la escasez crónica de productos de primera necesidad.

Uno de los más prestigioso hospitales públicos cerró su unidad de cirugía cardiovascular debido a escases de suministros médicos. No hay inventarios de algunos fármacos desde hace meses, y por lo menos una clínica practicó operaciones del corazón contrabandeando  una medicina vital desde los Estados Unidos. Los pañales son tan buscados que algunos compradores llevan la partida de nacimiento de sus hijos en el caso de que en las tiendas se las pidan.

Ahora los economistas predicen que la escasez se hará más aguda y la inflación, ya del 64%, seguirá creciendo. El precio del petróleo venezolano en este mes es de $38 por barril, caído desde $96 en septiembre.

“Las cosas se van a poner aún peor porque el petróleo hace que Venezuela funcione,” dijo Luis Castro, 42, un enfermero, en cola con centenares más en una supermercado. Había llegado con su mujer y un hijo de 6 años a las 6:00 AM, pero a las 11.30 AM  aún no habían logrado entrar. “Nos estamos acostumbrando a estar en cola,” dijo, “y cuando uno se acostumbra a algo sólo le dan migajas”.

La escasez y la inflación presentan un nuevo episodio de retos políticos para el Presidente Nicolás Maduro, quien ha prometido seguir con la revolución de inspiración socialista que inició su predecesor, el carismático izquierdista Hugo Chávez.

“Siempre he sido una chavista,”· dijo Noriega usando el término de una leal partidaria de Chávez. Pero “el otro día, hallé una camiseta de Chávez que tenía guardada, la tiré al suelo y la pisé, y luego la usé para limpiar el piso. Estaba tan enojada. No sé si esto es culpa de él o no, pero él murió y nos dejó aquí, y las cosas están pasando e mal a peor.”

colas por escasez

Venezuela tiene las más grandes reservas estimadas e petróleo, y cuando los precios del barril estaban altos, las exportaciones generaban más el 95 por ciento de su ingreso de divisas fuertes. El señor Chávez se valió de la riqueza petrolera para financiar gasto social, tal como aumento e pensiones y almacenes de alimentos subsidiados. Ahora, ese ingreso se ha cortado.

“Si las cosas están tan mal ahora, realmente no puedo imaginarme cómo estarán en febrero o marzo” cuando algunos de los precios más bajos del petróleo “se materialicen en términos de flujo de caja”, dijo Francisco J. Monaldi, un profesor de política energética de la Harvard Kennedy School of Government.

Maduro pasó 14 días seguidos en enero viajando a través del globo en un esfuerzo por solicitar inversión y persuadir a otras naciones productoras de petróleo de recortar la producción y volver a hacer subir el precio.

“Tenemos serias dificultades económicas en cuanto al ingreso del país”, le dijo Maduro a la asamblea legislativa durante su presentación anual de memoria y cuenta, que había pospuesto debido a su viaje. “Pero Dios estará siempre con nosotros. Dios proveerá. Y recibiremos, y hemos recibido, los recursos para mantener el ritmo del país”.

Después de meses de  haber estado jugando con la idea políticamente tabú de aumentar el precio da la gasolina, que es el más barato del mundo, dijo que finalmente había que hacerlo.

Y reiteró su posición de que los males económicos del país son culpa de una guerra económica, que se emprenden contra su gobierno por parte de enemigos derechistas.

Muchos economistas arguyen que las políticas del gobierno son una buena parte del problema, incluyendo una moneda altamente sobreevaluada, controles de precio que disuaden a los industriales y agricultores, así como restricciones gubernamentales para tener dólares, eso ha llevado a una fuerte caída de las importaciones.

 

Los precios del petróleo ‘Espectro del Dolor’

Algunos inversionistas temen que Venezuela incumplirá con miles de millones de dólares en bonos, pero Maduro ha dicho que el país pagará sus deudas.

Típicamente, en un año de elecciones como el actual, cuando los votantes escogerán una nueva legislatura, el gobierno riega a sus partidarios con bienes, como refrigeradoras y lavadoras, u otros beneficios, como viviendas gratuitas. Pero ahora tal vez no hayan suficientes divisas extranjeras para importar accesorios y materiales de construcción.

En entrevistas, los compradores no dijeron que se estaban hambreando. En su lugar, muchos dijeron que la crisis económica implicaba comer sardinas en lata en vez de pollo, o alimentos cocidos  en vez de fritos por la dificultad en obtener aceite vegetal, porque no hay inventarios o son demasiado caro.

El pescado fresco puede ser más difícil de conseguir, en parte, dijeron pescadores, porque hallan más provechoso sus embarcaciones para vender diesel venezolano subsidiado en el mercado negro.

Pero los medios sociales en Venezuela están llenos de pedimentos urgentes, de pacientes que tratan de hallar medicamentos recetados.

El doctor Gastón Silva, el director de cirugía cardiovascular en el Hospital Universitario de Caracas, dijo que debido a la escasez de medicamentos, sólo se realizaron cerca de 100 operaciones del corazón el año pasado, por debajo de 300 o más que en años anteriores.

Algunos pacientes han estado hospitalizados en espera de cirugía durante un mes o más y fueron enviados a su casa en noviembre, porque no había suficientes suministros, y los quirófanos permanecieron cerrados durante más de ocho semanas dijo el doctor Silva, a pesar de una lista de centenares de personas en espera de operaciones del corazón.

Dijo que la escasez era consecuencia de los controles de cambio del gobierno, que han impedido a los importadores de medicina obtener acceso al dinero que necesitan para realizar compras en el extranjero. Ahora con el bajo precio del petróleo, que restringe aún más el suministro de divisas fuertes, temía que la crisis se haría peor.

 

Traducción de Carlos Armando Figueredo

http://www.nytimes.com/2015/01/30/world/americas/strict-rationing-in-venezuela-as-plunging-oil-prices-hurt-economy.html

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