El Editorial

El final de la pesadilla

¿Quién no ha deseado en la oscuridad de la noche que esto que vivimos no sea más que una desafortunada pesadilla y despertarnos de ella cuando suene el despertador?

Pero lamentablemente al despertar e ir a prepararnos el cafecito madrugador y encender nuestros respectivos celulares nos damos cuenta que la pesadilla no era un solo un mal sueño, sino una realidad.

Leemos sobre muerte en Guanare, Macuto o Petare, vemos hombres armados amenazando con granada en mano a algunos enchufados larenses y seguimos moviendo el cursor y aparece Wileixis imprecando a Maduro que le cobrará los 12 muertos de la redada que tuvo lugar en el barrio más grande del mundo. Estamos inmersos en una pesadilla que nos distingue noche o día.

Lo único que queda como consuelo es que al salir a la calle, en los límites que la cuarentena -más bien política que sanitaria- permite, vemos un cielo límpido, con guacharacas y guacamayas volando tranquilas, y un silencio tranquilizante que parece transmitirnos un mensaje que nos augura que más temprano que tarde despertaremos y esta pesadilla real será solo una página más, aunque trágica, de nuestra convulsa historia patria.

Fundado hace 25 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

3 comentarios

  1. La verdad es que con los cielos más limpios, sin gasolina y por lo tanto sin carros, con la fauna de la Sierra de Perijá repoblando lentamente nuestra ciudad de Maracaibo y sus varios millones de habitantes acuartelados en sus casas sin luz ni agua, ver gavilanes, halcones, variedades de mapanares y hasta aletas de tiburones retozando en las aguas del lago, casi que nos alegran el rato salvo por las nubes de mosquitos propagando el dengue y un calor infernal que nos deshidrata en minutos, y parecen recordarnos que la vuelta al ESTADO DE NATURALEZA es muy bonito pero solo por un rato muy breve. Así que cuando oímos estupideces de policías que parecen pordioseros deteniendo a unos invasores en canoa y sin armas, representando al pueblo revolucionario, organizado y cuatriboleado, no nos queda otra que mirar con simpatía a nuestro anarquista frustrado, el Willy (Wilexis) por decir lo que dice aunque en cualquier momento lo asesinen como rata callejera y hasta ese instante es que será recordado. Y en cuanto a las declaraciones de nuestros empresarios y comerciantes de subir todos los días los precios según suba el dólar oficial, eso solo lo dicen porque se sienten guapos y apoyados por sus amigotes del régimen digan lo que digan, así que no confundan la paciencia de los ciudadanos con un pueblo que también se los llevará por delante llegado su momento. Aquí hay un volcán anunciando erupción y llegado el momento, no vale decir que se es opositor, político, cura o astronauta, la gente está muy ARRECHA y eso de la democracia les sabe a pito si sigue esto de la hambruna, el COVID 19, la enfermedad y la muerte de los inocentes. YA EL PUEBLO NO ACEPTA NI ENTIENDE DE LECCIONES DE ECONOMÍA NI PROMESAS INCUMPLIDAS. ¡ RESUELVAN O CORRAN !.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba