El Editorial

Tenemos que pasarnos un switch

Si algo hemos podido constatar en el actual entorno social venezolano es una marcada tendencia a simplificar el análisis sobre las causas y consecuencias de la acción política, tanto en lo que se refiere a Venezuela, como al resto del mundo.

Entendemos que cada día resulta más difícil pensar, en un entorno tan enrarecido como el que nos ha impuesto la mal llamada revolución bonita, que más bien deberíamos denominar como una fea involución: pasemos el switch .

Tampoco ayuda a elaborar pensamientos lógicos y prácticos la forzada cuarentena que nos impone, sin ninguna racionalidad, la ineficiente e incompetente dictadura que no sabe como contener la pandemia, pero si cómo usarla para incrementar el control social sobre la población.

,Sin embargo ello no justifica que muchos se entreguen, tal vez como mecanismo de alivio psicológico, a tesis y argumentos reduccionistas que pretenden explicar los males de nuestra sociedad, y del mundo en general, a extraños y no verificables argumentos según los cuales existen conspiraciones planetarias para imponer una determinada ideología que acabará con el mundo, tal como hasta ahora lo habíamos conocido.

No dudamos que existan grupos de extrema izquierda, así como de extrema derecha, que usen estas tesis en beneficio de sus aspiraciones políticas, legítimas o no, pero no creemos que la resolución de la crisis venezolana tenga algo que ver con esas formulaciones.

El problema nuestro es más simple, aunque complejo a la vez, porque reposa en una inveterada actitud a lo largo de nuestra historia, de un individualismo exacerbado que ha conducido a los diversos aspirantes al liderazgo político a pensar más en lo que ellos son o representan, que en lo que el interés colectivo requiere.

Eso nos lleva a que sea tan difícil la unificación de pensamientos, salvo en períodos excepcionales de nuestra historia, como el acuerdo unánime de los sectores en contra de la dictadura de Pérez Jiménez, para derrocarla y permitir la construcción un nuevo orden democrático plasmado en la Constitución de 1961.

En nuestros tiempos, visto que no ha sido, hasta ahora, viable articular un frente opositor único, tal vez lo que requerimos es pasar un switch en nuestras mentes y dejar de ver el mundo en función de nosotros mismos, y permitirnos pensar más allá, en los otros, y cuáles son las necesidades que los mueven, para unirnos a ellos y juntos alcanzar el objetivo, que no es otro que salir de este régimen, que nos perjudica a todos en mayor o menor grado.

Si logramos trascender los intereses individuales y actuamos con la mira en los intereses colectivos, podremos articular finalmente una estrategia y una acción que nos llevará a la reconstrucción de nuestra hoy atribulada nación.

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3 comentarios

  1. Tienes mucha razón en cuanto dices de pasarnos un ´´switch´´, pues es muy cierto que la ambición personal en la mal llamada oposición ha sido la mejor aliada para que este gobierno se mantenga, al hacer que a pesar de que la mayoría de los/las venezolanos/as no le queremos se pueda mantener gobernando. Es hora ya de en verdad unirnos y poner a Venezuela y sus habitantes como prioridad. Después podrán buscar lo que quieren, pero lo primero es cambiar este régimen.

  2. La definición kantiana de la libertad como capacidad del ciudadano de no obedecer a ninguna otra ley más que a aquella a la que ha dado su consentimiento exige considerar de qué manera entiende Kant la idea de un consentimiento a las leyes o, en otras palabras, qué consecuencias tiene la exigencia de que las leyes deban fundarse en la voluntad legisladora de los individuos que integran la sociedad civil. Lo primero que ha de establecerse es si esta voluntad legisladora se expresa o no de manera directa e inmediata en el proceso legislativo.
    Nuestro pueblo ha sido laxo en el seguimiento del ejercicio del poder, y no ha reaccionado ante la violación continua de la Constitución Nacional, única expresión de la voluntad del Estado democrático.
    Sin una Constitución aprobada de modo legítimo, se desintegra la unidad social y las instituciones se enrarecen con el veneno del dominio sin fundamento que el gobernante maneja a su antojo, no a su obligación constitucional.

  3. Buenas noches:

    En verdad después de leer, oír y ver tantas noticias y opiniones de toda índole aún no me cabe en mi cerebro todo ese gamelotal, Venezuela está sumida en un CATACLISMO político, social, económico y el ciudadano de a pie aún después de tantos años de oscuridad no puede ver ni siquiera una chispa de luz en este espantoso clima salvaje e irracional, mientras esa mal llamada oposicion yo diría cohabitacion persista en mantener individualmente su posición y anteponer al país por sus apetencias personales esto no cambiará nada. NO ENTIENDEN LA MAYORIA lo que busca es sobrevivir (HAY HAMBRE) y esta generación de pseudopoliticos nuevos viven bailando al son del régimen mientras el país muere aceleradamente.

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