Entretenimiento

El tercer hombre de Carol Reed (1950)

(%=Image(1595014 ,»L»)%) La música en el cine ha sido siempre un soporte emocional de la trama. Baste recordar la de Lo que el viento se llevó o la de Doctor Zhivago.

Cuando el director Carol Reed tuvo la idea de hacer sonar un solo instrumento, un cémbalo húngaro, como tema recurrente en todo el filme El Tercer hombre, bastaron esas notas para dar a la obra su carácter de hondo sentido expresionista, a la manera de Orson Welles en sus mejores obras cinematográficas. Y Orson Welles es el centro y la atracción de esta película de 1950.

La música de Anton Taras crea una atmósfera propia del episodio que se narra, basado en la novela de Graham Greene del mismo título. El cémbalo tañido en cada ocasión con diverso tono da la sonoridad que puede escucharse en un café de Viena, pero se constituye en el personaje del fondo del drama.

El drama tiene como escenario la ciudad de Viena, destruida por la guerra y ocupada luego por los aliados vencedores contra el Eje Berlín – Roma (sumado a Japón). Fueron cuatro sectores que ejercían el dominio de la ciudad: El francés, el estadounidense, el inglés y el ruso, cada uno con el poder limitado a su área y luchando soterradamente entre ellos mismos.

El tema del drama cinematográfico en El Tercer Hombre es el encuentro entre dos amigos: Holly Martins, un escritor, y Harry Lime, un aventurero. El personaje Holly Martins, en una sobria actuación de Joseph Cotten, llega a Viena en busca de su amigo que lo ha llamado. El amigo es Harry Lime, antiguo compañero de Martins. Orson Welles hace en este film una actuación extraordinaria en el papel de Harry Lime.

Al llegar a Viena, Martins recibe la noticia de que su amigo ha muerto, y está a tiempo de llegar al cementerio y presenciar el sepelio. Pareciera que allí termina el motivo de su viaje, y sin embargo se desarrolla una intriga en torno a la muerte de Harry Lime, con ocultamientos sospechosos y el asesinato del conserje que fue testigo del arrollamiento de Lime. Con el fondo musical del cémbalo solo va dibujándose la intriga, desde el momento en que el testigo dice haber visto a un tercer hombre en el momento del accidente automovilístico que mató a Harry Lime. ¿Cómo murió el personaje? ¿Murió realmente? Eso trata de averiguar el amigo de Lime.

De Harry Lime se ha sabido que dirige una red de traficantes de fármacos que vendían adulterados, con lo que se ocasionó la muerte de muchas personas. Es un momento histórico de desesperación y se imponía el mercado negro en el que Harry Lime operaba.

La primera aparición de Welles como Harry Lime es una escena de antología en el cine: un portal a oscuras en la solitaria noche vienesa de la post guerra, un gato que ronronea y se pega a las piernas de un hombre oculto en el hueco de la puerta; y de repente un haz de luz ilumina el rostro sardónico de Harry Lime, y es Orson welles quien nos da la cara del gran artista que fue. Primer encuentro entre los antiguos amigos e inicio de la tragedia y la muerte verdadera de Lime.

En cada escena se escucha la música de Karas, unas veces como arrullo de suspenso, otras de expresión amorosa, o de persecución. La evasión de Harry Lime por los subterráneos de Viena es una muestra de buen cine, con el sonido del agua y de la música y la excelente actuación de Welles. Una persecusión angustiosa en la que el gran actor pierde la vida.

El regreso del amigo Martins después de presenciar un nuevo sepelio de Harry Lime, esta vez de verdad, es maravilloso. Entre árboles por senderos va el amigo que ha perdido también el amor, va detrás de la mujer a quien quiso ayudar pero no pudo hacerlo ante la terrible presencia de Harry Lime – Orson Welles. Ella le demuestra su desprecio y el escritor frustrado sigue a solas su camino de vuelta.

La fotografía del film ofrece una visualización aparentemente descuidada: hay más planos inclinados que rectos, ángulos oblicuos y lentes que distorsionan rostros y lugares. La iluminación es apropiada al ambiente: siniestra como anuncio de la muerte, en el más claro estilo expresionista. Se recuerda una escena que asombra por su significado en la trama de misterio y muerte: En una emboscada preparada contra Lime, aparece en el plano, antes de aparecer en la esquina, la sombra inmensa que se observa en la calzada. Alguien viene desde esa calle y lo que puede verse en su sombra. ¿Es Harry Lime? No; es un pequeño hombre vendedor de globos.

Esta película inglesa ha sido calificada como la mejor de todos los tiempos en Inglaterra.

Graham Greene dijo que El Tercer hombre no fue escrito para ser leído sino para ser visto.

Fundado hace 28 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba