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Caraqueño, Arzobispo, Cronista de Mérida y Cardenal

Jesús Alfonzo Sánchez

Baltazar Porras Cardozo, nació en Caracas el 10 de octubre de 1944,  estudio la primaria y secundaria en la capital de Venezuela, obtiene la licenciatura en teología en la Universidad Pontificia de Salamanca, España en 1966, un año después el sacerdocio, luego obtiene el doctorado en Teología pastoral en 1977 en la Universidad de Salamanca, su carrera académica y pastoral es brillante y ejemplar ante el clero y la comunidad universitaria de ULA, Mérida y de Latinoamérica (…) entre su extenso resumen curricular.  Monseñor Porra siempre se ha distinguido de ser un ciudadano y hombre de fe cristiana con estilo pausado de pensamiento abierto y sabiduría de escuchar a la gente de cualquier condición humana. Además de buena pluma, cronista de la ciudad de los caballeros, articulista de periódicos y escritor de libros de contenido didáctico con visión critica de la realidad social y expositor didáctico frente a feligreses, seminaristas y estudiantes universitarios, y en conversatorios en comunidades de paramos y aldeas rurales como tambien en curias ecuménicas.

Con mucha humildad recibió y expresó el nombramiento del Papa Francisco como  Cardenal de Venezuela, según la cual se confirma el cariño y amor que tiene Francisco por todos los venezolanos. El nuevo purpurado venezolano dijo: “Esto es una bendición no para mi persona sino para el país y que denota el cariño y al amor que el Papa Francisco tiene por nosotros, por la situación que atraviesa el país. Esto es un llamado a la esperanza y un llamado a la superación de la crisis en la cual está sumido nuestro país”, y prosiguio  “Más que un honor es una responsabilidad para que la luz de Jesucristo y el Evangelio sea la que ilumine la necesaria fraternidad y el entendimiento entre todos los venezolanos”

El Arzobispo caraqueño y cronista de la ciudad de Mérida envió un mensaje de paz y armonía a la nacion venezolana: “Esto no es un premio personal sino es el llamado a que todos veamos con responsabilidad la necesidad de trabajar por el entendimiento de todos los venezolanos, por la superación de todo tipo de violencia que es lo que nos permitirá avisorar un futuro en paz, de armonía y entendimiento entre todos los venezolanos, más allá de cualquier diferencia que no puede ser para eliminarnos sino para complementarnos y enriquecernos mutuamente. En ello va nuestra fe en Jesús, en su Evangelio y en María Santísima para que nos acompañe siempre”

La trayectoria pastoral de Baltazar Porras Cardozo es encomiable: El papa Juan Pablo II nombró a Monseñor Porras obispo auxiliar de Mérida el 17 de septiembre de 1983 y lo consagró como Arzobispo de Mérida el 30 de octubre de 1991.  Entre 1999 – 2006 ejerció la presidencial de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) y de 2007 – 2011 asumió la vicepresidencia del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). Y otras responsabilidades docentes.

Como defensor por la Paz de Venezuela se recuerda que monseñor Baltazar Porras dialogó y acompañó al entonces presidente de la República Hugo Chávez en su temporal salida del poder el 11 y 12 de abril de 2002.

La designación de Baltazar Porras, arzobispo y cronista de Mérida como nuevo Cardenal es como una invitación a fortalecer el diálogo fraterno entre venezolanos, que está dividido por la polarización política y el odio social que nutre la corrupción administrativa, el fanatismo ideológico, la persecución política por pensar distinto con cárcel y exilio creando la crisis humanitaria sostenida sin clemencia por el régimen despótico de Nicolás y sus militares.

Monseñor Porra pasó de ser “el diablo bajo la sotana” en la época del galáctico -mandamás, Hugo Chávez a ser una de las personas que acompañó al fallecido mandatario, conversando con él como un corderito sin lana, cuando fue depuesto temporalmente por el indefinible golpe (militar -empresarial – sindical) de Estado en abril del 2002. La historia contada de Baltasar Porra en su libro 12 de Febrero 2002 refleja la cobardía y traición a la Patria del mandamás Chávez como el destructor de Venezuela en sociedad con los hermanos Castro de Cuba comunista. Hoy palpamos la cruda realidad, los venezolanos estamos sufriendo la crisis humanitaria con inseguridad jurídica y personal que nunca existió en Venezuela, acompañada de una hiperinflación y enfermedades, escasez de medicinas, alimentos e insumos como si viviéramos en una guerra convencional.

En resumen, hablar de las bondades y cualidades de Baltasar Porra Cardozo es difícil por su abundante recorrido de vida no solo en el campo religioso sino académico, social y de lucha política sin partidos políticos por el restablecimiento de la Democracia y la convivencia entre los venezolanos.

Monseñor Porra dio la cara como sacerdote demócrata y defensor de los humildes desde que llegaron los golpistas del 4F/1992 al poder por el voto electoral en 1998, y también dio la cara en los sucesos de la renuncia forzada del año 2002; cuando el mandamás, Hugo Chávez quedo desnudo de Poder militar-político y mostro su verdadera cobardía de todo militar sin coraza (vestimenta militar), quien lloraba agarrado en la sotana de Monseñor Porra en la Orchila clamando a grito ser deportado a CUBA, Isla de la felicidad de los hermanos Castro, y así garantizar su vida, su fortuna y de sus familiares como si nunca había renunciado ante el alto Mando militar que anuncio el general de tres soles, Lucas Rincón que goza hoy el privilegio de ser Embajador en la República de Portugal que ha sido más oscuro que túnel sin luz.

El día de la Juventud (12 de febrero) es símbolo de lucha y rebeldía,  Venezuela es gloriosa y heroica por sus estudiantes, trabajadores desde el grito de independencia hasta nuestros días.

El bravo pueblo de Venezuela demostrara de nuevo sin miedo y sin cobardía que Venezuela necesita instalar urgente un gobierno de Transición, de consenso nacional, de convivencia nacional, cubierto de Paz con Libertad plena y de Democracia alternativa.

¡Todos a la calle o todos en sus casas! Hasta que Nicolás Maduro y sus aliados corruptos renuncien o huyan a media noche como hizo el cobarde dictador militar Marcos Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958.

¡Gracias a la providencia! Venezuela cuenta con el Cardenal Porra para rato con proyección pontificia.  Así de las cosas.

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