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¿Cómo llegan al FMI los países fracasados? (Parte I)

Para los países, en general,  es una verdadera tragedia verse obligados a solicitar préstamos y a negociar políticas fiscales y reformas estructurales con el FMI.

Los países acuden al FMI cuando nadie más está dispuesto a concederle créditos. En los países latinoamericanos(caso recurrente de Argentina, Venezuela en la década 1990, Chile, en 1980, etc), las crisis se originan generalmente en malas políticas fiscales y cambiaras. Lamentablemente  no es posible recuperar la confianza de los mercados si no se soluciona el desequilibrio que originó la crisis. Por ello, los convenios con el FMI significan en general contracción del gasto fiscal y una serie de reformas estructurales que en el corto plazo significan recesión o bajo crecimiento y desempleo.

Lo anterior, al no informar adecuadamente a la población las razones de tales medidas correctivas,  genera malestar en la población, cómo le está ocurriendo al Pdte. Macri de Argentina y eventualmente pueda evitarse  con el futuro gobernante de la Venezuela libre, en vez de echarle la culpa al FMI, hay que explicar a la ciudadanía las malas políticas y las crisis. A ellas se llega por diversas razones:

1) Por ignorancia: los gobernantes populistas cortoplacistas, la mayoría de los ciudadanos, de los alcaldes, de los parlamentarios, de los funcionarios fiscales e incluso de los ministros, creen que mientras más gasto social, mejor. Las personas que entienden la macro y micro economía, son desgraciadamente pocas. Se requiere no sólo un Presidente y un Ministro de Hacienda con los conocimientos y, la voluntad política para controlar el déficit fiscal, sino también  una institucionalidad que ayude, por ejemplo, en Chile “la prohibición absoluta que tiene el Congreso de proponer leyes o medidas que impliquen un aumento del gasto fiscal o una disminución de los ingresos fiscales”.  Una sabia medida, sin esa restricción jamás Chile habría llegado a tener una inflación baja y una situación fiscal controlada como la que ha logrado hasta la fecha, porque para un parlamentario irresponsable, la forma más fácil y barata de ser reelegido es gastando dinero fiscal en beneficio de sus electores.

2) Por razones electorales: en general, la mayoría de las personas que entran a la política, su primer objetivo pasa a ser el obtener o mantener el poder. De esta forma, entre tomar una medida económicamente sana, cuyos resultados se observarán después de las siguientes elecciones, y tomar una medida populista, pero dañina en el largo plazo( como la ley de las 40 horas del ex Pdte. Chávez y copiada burdamente por el PC chileno con la presentación del proyecto de ley similar), optando por los votos. Muchos chilenos – viendo la absurda y estúpida obstrucción de los partidos de izquierdas al gobierno del Pdte. Piñera – se preguntan si la gran transformación económica que tuvo lugar en Chile se pudiese haber realizado con elecciones cada cuatro años.

Todos los gobiernos tienden a tomar medidas como aumento de pensiones, planes de empleo, o creación de subsidios cuando se avecinan las elecciones. No se trata de ignorancia económica, sino de interés político. En muchos casos, la economía lo puede soportar, pero si la fiesta se alarga, el desastre llega inexorablemente, como ha ocurrido en Argentina, Venezuela. Lo insólito, los que pagan el precio político de revertir el desastre no han sido los causantes de la tragedia, como es el caso de los Kirchners, los chavistas, etc.

El gasto fiscal excesivo por razones electorales incluye el nefasto clientelismo. Es común observar grupos poderosos de ciudadanos con acceso  a beneficios fiscales que no se justifican económicamente, sino políticamente . Una prensa informada, libre y responsable puede ayudar a la prevención, sin embargo, en los países citados, la prensa no es libre, o se financia mediante la publicidad de los mismos que se benefician del clientelismo.

3) Por corrupción: es un flagelo sin solucionar aún en América Latina. En la medida que el gobierno de turno tiene acceso a mayor gasto, también tiene mayores posibilidades de enriquecimiento ilícito. La corrupción tiene tres contrapesos: la transparencia y rendición de cuentas, la justicia y la prensa. La rendición de  cuentas es inexistente o superficial. El problema de la justicia, es que en la mayoría de los países se observa una buena disposición a juzgar los hechos de corrupción de los gobiernos pasados, no así de los que están en el poder. Una prensa libre e independiente es una excepción en algunos países.

 En la medida que se tolera o que no se castiga con suficiente prontitud y dureza la corrupción, la impunidad no sólo deteriora a las instituciones, sino también se deteriora el tipo de personas que quieren acceder a puestos de poder. Las personas honradas no quieren mezclarse con la política, y genera un círculo vicioso difícil de revertir afectando a las clases más pobres.

4) La pobreza: la extrema pobreza que existe en los  países de AL, la falta de educación, la ignorancia y la desesperanza que ella conlleva, se conforma un campo fértil  para políticas populistas y cortoplacistas que vemos nuevamente. No hay tiempo ni paciencia de parte del electorado para esperar los buenos resultados de las buenas políticas en el largo plazo.( lo que le ocurrió al Pdte. Macri en la reciente elección y lo que le sucedió al Ex Pdte. Carlos A. Pérez).

Cuando se llega a un convenio con  el FMI, la situación del país en cuestión es tan mala, en general la ciudadanía acepta reformas profundas;  pero las reformas de estabilización  macroeconómica son una cosa, y las reformas que permiten un crecimiento vigoroso y la creación de empleos, otra.

La segunda parte nos referiremos a las difíciles  reformas estructurales, son necesarias pero dolorosas.

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Un comentario

  1. El artículo – ensayo de Francisco Javier Vargas retrata la realidad de los países que pretenden estar «en desarrollo». La palabra debe ser exacta y veraz porque la realidad está a la vista, y es mayor la presencia de la pobreza en países que tuvieron un desarrollo sostenido, y cayeron luego de un empujón al foso de las comunidades que no tienen el recurso más necesario: Formación, aplicación y acatamiento de las leyes económicas, y un Estado que no intervenga en la acción de la población que puede servir a la mayoría desasistida.
    El avance debería conducir a un final provechoso en aquellos países que habiendo estado en la carrera del progreso, han tomado el camino del populismo.
    Donde no hay cultura (en sentido estrictamente social y económico) padecemos de pobreza y destrucción.

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