Opinión Internacional

Asesinos de ancianos

Los parlamentarios del gobierno chileno, en complicidad con el ministro de Hacienda Andrés Velasco, todos políticos que dicen defender los derechos sociales de los más débiles, descartaron en un acuerdo, la eliminación del cobro por su atención de salud, que equivale al 7% de las pensiones y/o jubilaciones percibidas. Esto, los ancianos de Chile lo deberán tomar muy en cuenta a la hora de ir a votar.

Entre los jubilados y pensionados, se encuentran miles de ex presos políticos de la dictadura y exonerados por ella de la administración pública, que reciben pensiones indignas, para sobrevivir. A esto, los chilenos le llaman el pago de Chile pues la “democracia” sigue castigando a esta gente, (que hoy desaparece a una rata de 1,8% mensual debido a su avanzada edad), por el solo hecho de haber defendido la democracia durante el período de Salvador Allende G., cuestión que olvidó la presidenta Michelle bachelet y, obviamente sus ministros que, al parecer, no estudiaron la historia contemporánea del país.

Seguramente que los neoliberales cálculos de estos personeros, para quienes tal descuento es como la pelusa dejada por un gato, no significa otra cosa que econometría pura; aunque dudo, que muchos de los parlamentarios que aceptaron esta atrocidad sepan mucho de econometría y menos de economía pues la ciencia de la economía política se basa en gran parte en la ética, moral y sentido común, pues las decisiones que se toman en su nombre pueden significar la vida o la muerte, la esperanza o desesperanza, de miles y miles de personas.

Seguramente el dinero que pretenden seguir quitando a los ancianos servirá para fines no muy claros. ¿Para la salud?, no lo creemos, pues en Chile se utiliza sólo un 5,9% del PIB en salud pública mientras que la media mundial es de 8%. Es muy posible que el “ahorro” que se hará al no devolverle a los ancianos el dinero expropiado para la salud sea utilizado con fines pocos claros ahora que se aproxima la campaña electoral; sería bueno que gente como los presidentes de los partidos concertacionistas dieran su opinión al respecto.

Si pensamos que cada jubilado o pensionado podría ver incrementadas su pensiones o jubilaciones en por lo menos 10 mil pesos en promedio, esto significaría, solamente aplicando la teoría keynesiana de ahorro e inversión de unos 260 millones de dólares al año, y que el empleo podría crecer en más de 93 mil puestos de trabajo anuales, lo cual en una época de recesión sería un gran golpe al desempleo.

Por otro lado, la cantidad de dinero extra que tendrían los ancianos les podría servir para comprar, al menos, unos 3 kilogramos de carne al mes, o 4 kilos de pescado, o aumentar su dieta de pan a más de 10 kilos mensuales, o comprar más de 20 litros de parafina para no morir de frío en el invierno, o comprar 10 kilos de arroz al mes para no pasar tanta hambre, etcétera. En otras palabras, señor Ministro y señores parlamentarios, ese dinero que nada significa para vuestras billeteras para un anciano pensionado o jubilado es una gran mejoría a su calidad de vida y a su propia supervivencia.

¿No se dan cuenta ustedes que cada invierno se lleva a cientos de ancianos muertos por el frío y la mala alimentación. Ustedes le niegan la vida y eso puede ser, en definitiva, un crimen de lesa humanidad. Por favor, no asesinen más ancianos; no se sumen a las políticas pinochetistas. Este país quiere vida, no muerte señores políticos…

*El autor es miembro del Comité Nacional de DD.HH. del PPD y de Amnesty International

Fundado hace 28 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba