Opinión Nacional

El terrorismo de estado chavista no será transmitido ni debatido

Casualmente conteniendo como propaganda subliminal, la denominación que identificaba al Movimiento subversivo y violento que infructuosamente intentó derrocar al gobierno de CAP a través de un Golpe Militar, el MVR de los tenientes del ridículo juramento bajo el samán, que degeneraron en estos capataces omnubilados y prepotentes, que tratan a la Nación como si fuese un cuartel gigante.

De los muchos elementos que sostenían esa permanente y goebbeliana campaña para desacreditar aquel período, negar los avances que entonces ocurrieron, y terminar de hundir a los partidos AD y COPEI, que tuvieron a su cargo los ocho quinquenios de democratización progresiva, con grandes logros -que el chavismo niega rotundamente- y malas ejecutorias -que denunciamos y por las cuales reclamamos quienes fuimos opositores durante ese lapso-, en especial las corruptelas y omisiones que fueron minando a esos dos partidos, hasta debilitar la confianza del pueblo, abriendo fisuras por donde se coló el espejismo del caudillo golpista, que ofrecía superar esas obvias deficiencias, perfeccionar nuestra Democracia y encaminar el país por la ruta de la diversificación económica, para no seguir dependiendo del petróleo en forma exclusiva, erradicando la Corrupción, el Sectarismo y su derivado cercano, el Clientelismo, respetando a la empresa y la iniciativa privadas. Estos 15 años han demostrado que mentía en campaña, y mentía cuando -como Fidel Castro- juraba ser demócrata y cristiano. Todos los vicios que lentamente fueron haciendo metástasis en los gobiernos de adecos y copeyanos, crecieron y se multiplicaron con esta marabunta roja rojita, al punto de que aquellos AD y COPEI hoy parecen niños de pecho comparados con estos campeones rojos rojitos, que han roto todos los récords que establecieron blancos y verdes en Corrupción, Negligencia en el cumplimiento de las funciones, Sectarismo, Clientelismo, Nepotismo, Irrespeto y Violaciones a la Constitución, y muy en especial al marco legal referido a los derechos humanos, donde a sus terribles fechorías añaden el Cinismo, la Hipocresía, y la Doble Moral que adornan sus actuaciones represivas y sus declaraciones oficiales para adulterar la Verdad.

Concentrémonos en dos de esos elementos en que basaban sus alegatos contra “la cuarta”; “La Exclusión”, que ellos dan como resultado de “específicas políticas que marginaban a grandes conglomerados, impidiéndoles disfrutar de la bonanza petrolera” (que era acaparada por la élite burguesa gobernante, según el discurso tradicional marxistoide), y la ausencia de “Información Veraz”, inexistente según los recién llegados redentores, substituida por un aparato de propaganda y desinformación que mantenía ocultos los problemas primordiales, uno de los cuales era esa exclusión, que el chavismo revelaría y erradicaría, con sus esfuerzos por desnudar siempre las verdades absolutas, e incluir a los preteridos, para dejar atrás la miseria y la pobreza, mediante la transparencia informativa y la distribución equitativa de la riqueza de la Nación, cuyos variados recursos ahora “eran de todos”.

La Exclusión es una condición derivada tanto del propio comportamiento demográfico y sociopolítico de los grupos humanos en situación de marginalidad, como de la negligencia de los gobiernos. AD y COPEI, no aplicaron las necesarias y adecuadas medidas, del 58 al 98, que frenaran la insensata proliferación de quienes estaban en situación de miseria. Educando, con dos propósitos: 1º, Inculcar la maternidad y paternidad responsable que conduce a la formación de hogares estables, con la cantidad de hijos que se puedan mantener sin depender de limosnas del Estado, y 2º, Preparar para oficios y profesiones que refuercen la independencia de cada grupo familiar, paralelo a la generación de empleos que, esa masa de jóvenes preparados y con un enfoque responsable de sus deberes y derechos, requiere para integrarse de verdad y con su propio y honesto esfuerzo, a la sociedad y a la Nación.

16 años después de aquellas promesas, tras 15 años en el poder, hoy el MVR rebautizado PSUV, en Venezuela no sólo persisten la Exclusión tradicional, las causas que la originan y multiplican, sino también una nueva forma de exclusión, basada en el grado de sometimiento al anacrónico y fracasado proyecto estalinista, que el clan militar y sus acólitos civiles pretenden imponerle a la creciente mayoría, que rechaza esa monstruosidad histórica, económica, social y política. Lo único que varió de la “cuarta” a la “quinta” fue la Limosna y el compromiso que conlleva, pues AD y COPEI también practicaban la demagogia y el populismo con esas masas en extrema vulnerabilidad, a las que entregaban ocasionalmente bolsas con comida, láminas de zinc, bloques y cabillas, sacos de cemento, que estimulaban la multiplicación de los ranchos y el clientelismo de los “beneficiarios” de aquellas dádivas del oficialismo blanquiverde, que así se garantizaba el respaldo electoral que los mantuvo invictos 40 años. El chavismo hizo de los marginales su TARGET primordial, en virtud de su elevada proporción, y de la existencia simultánea de otro segmento social que no se ubica en la miseria, pero militó siempre en el oportunismo, y responde con lealtades políticas condicionadas a las recompensas materiales que el gobierno de turno pueda darles. La “viveza” es factor de peso por estos lares. Las misiones complacen al target, sin modificarlo.

Desde la campaña y a medida que transcurría el tiempo con Chávez en Miraflores, insistían en culpar a los gobiernos del 58 al 98 por la existencia de la marginalidad, conclusión superficial como todas las provenientes de la ultraizquierda, que siempre busca ajustar la realidad a sus teorías. Como también afirmaban que la realidad que los venezolanos habían percibido hasta entonces, era distorsionada por los medios, que no daban Información Veraz sino la versión que conviene al imperialismo mundial (que en su miope enfoque asocian exclusivamente con la influencia de EEUU en el planeta, sin considerar los grandes cambios ocurridos en la geopolítica y economía planetaria, la implosión de la URSS y su área de influencia, el surgir de nuevas potencias, la UE, el bloque llamado BRICS, los países subdesarrollados que se montan en el tren del progreso en libertad, y las rémoras del antiguo esquema, con NorCorea, Cuba y Rusia, como promotores del estancamiento y el autoritarismo). El chavismo se comprometió a combatir la Exclusión y la Desinformación. La pobreza y la marginalidad no han desaparecido, ni siquiera se han mantenido en los niveles de 1999. La dinámica demográfica permaneció inalterada, los pobres y en mayor medida los marginales siguieron reproduciéndose al ritmo contrario al que les corresponde, dada la inexistencia de una política seria para inducir una reducción significativa en la multiplicación de los individuos de los sectores más desvalidos, y con menor cohesión familiar entre sí: Madres solteras a los 15, prole numerosa con parejas temporales, que en elevada proporción no asumen sus responsabilidades, el círculo vicioso continúa, abuelas a los 30, bisabuelas a los 45. Ranchos, Hacinamiento, Promiscuidad, Vicios y Delincuencia en el entorno desde temprana edad, mínima escolaridad, máxima necesidad, los ingredientes básicos del Resentimiento, y el caldo de cultivo ideal para demagogos y populistas que los necesitan imprescindiblemente en esas condiciones, para manipularlos a su antojo.

La supuesta Desinformación fue contrarrestada por el régimen chavista con la construcción de un conglomerado de televisoras, radioemisoras, diarios impresos y Portales en Internet, para lograr la Hegemonía Comunicacional que hoy, tras el arbitrario Cierre de RCTV, la compra, a través de Testaferros o cómplices, de consorcios radiales y televisivos, la imposición de la Censura directa y la Autocensura, mediante amenazas de elevadas multas o clausura, negar los dólares para adquirir el Papel esencial de la prensa impresa no sumisa, alcanza la casi totalidad de los medios que aun funcionan en el país: El régimen controla 44 Televisoras y 264 estaciones de Radio, y sin embargo, a diario sus voceros repiten con absoluto descaro que son víctimas de una guerra mediática, mientras mantienen el Monopolio abusivo de ese inmenso Cartel, de Medios que siendo del Estado y por ende de todos los venezolanos, únicamente ofrecen en su programación las informaciones, los puntos de vista, las imágenes y estadísticas que tengan el visto bueno del régimen, sin permitir las opiniones, reclamos y denuncias de la Mayoría que se les opone (oculta por el permanente Fraude electoral), los venezolanos que no respaldan el proyecto chavista, los que se oponen a la consolidación de este militarismo analfabeto y primitivo, autoritario con proyecto dictatorial, inspirado en la satrapía castrista, de la cual recibe directrices, en la cual delega partes vitales de nuestra Soberanía (Registros y Notarías, Cedulación y Pasaportes, Espionaje y Represión).

Cada vez que hay una protesta, el régimen invariablemente la califica de golpista, y de inmediato la conecta al presunto Golpe del 11 de abril del 2002 (su análisis requeriría de varios artículos). Abreviaré; Hubo una Marcha de Protesta contra el régimen chavista, que convocó más de un Millón de ciudadanos. La Marcha fue recibida a tiros en las cercanías de Miraflores, un espacio totalmente controlado por la Casa Militar, con una treintena de civiles disparando a los manifestantes desde Puente Llaguno, las autoridades no lo impidieron. 20 asesinados a mansalva, una Masacre*. La madrugada del día 12 el General Lucas Rincón, Inspector General del Ejército, anuncia que por lo ocurrido, el Alto Mando Militar le solicitó y obtuvo la Renuncia, al presidente Chávez (obviamente lo consideraban responsable de la Masacre). El 12 no apareció ningún funcionario de alto nivel del gobierno, y ese obvio Vacío de Poder (declarado así por JVR) fue aprovechado por un grupito de oportunistas, encabezado por Carmona Estanga, decisión elitesca e inconsulta, no tenía respaldo popular, producen una payasada en Miraflores, violando el protocolo que la Constitución prevé al ocurrir la Renuncia del primer mandatario. Por las arbitrariedades del arrogante Carmona, el Alto Mando Militar se aparta del grupo que se autonombra para hacerse cargo del gobierno. El General Baduel va en Helicóptero a La Orchila y traslada a Chávez el sábado 13 de abril a Caracas. Reaparecen los que habían huído. Esa tarde, las televisoras transmitieron documentales recreativos, en lugar de lo que acontecía en Caracas, y desde entonces el chavismo ha citado innumerables veces ese Black Out de pocas horas como ejemplo de lo que no debe hacerse, evidencia del abuso y la desinformación que decían combatir.

Sin embargo, en los medios que hoy controlan, que son la mayoría y pertenecen a la Nación, es decir a todos los venezolanos -chavistas, opositores e independientes-, sólo muestran la porción de la realidad que les conviene, mutilan o adulteran la Verdad, no dan cabida a denuncias, reclamos, críticas, ni siquiera de sus propios seguidores, un Black Out que lleva AÑOS, que se ha intensificado desde que se iniciaron las Protestas estudiantiles el 12 de febrero, y han impuesto la Censura total a las estaciones nacionales privadas, sacaron del aire a NTN24, retiraron credenciales y obstaculizaron a CNN y DW, y ha sido imposible conocer la realidad de lo sucedido hasta el día de hoy, por TV, Radio, Prensa impresa y electrónica, las redes de Internet han sido saboteadas, y en el Cartel comunicativo del régimen prevalece el enfoque sesgado, la noticia mutilada, la mentira disfrazada de verdad, el cinismo y la burla hacia las víctimas de la Represión más brutal que Venezuela ha sufrido, con el agravante de que a los excesos de los funcionarios policiales y militares, se suman los de paramilitares que se conocen como “colectivos”, que han sido organizados, financiados, armados por el régimen y funcionan con absoluta impunidad, en coordinación con las fuerzas regulares. Los excesos en la comisión de los crímenes, llegan al extremo de que los mismos victimarios desconectan las cámaras del sector antes de atacar, recogen los cartuchos de las municiones que dispararon, agreden reporteros con credenciales, les roban sus equipos, conductas que agravan los crímenes de Lesa Humanidad que cometen, que NO prescriben en el tiempo y el espacio.

Eso, y la brutalidad con la que han actuado los responsables militares y civiles, regulares o paramilitares, deben ser las razones que han llevado a algunos a negarse a participar en las tareas de reprimir con violencia excesiva, saña enfermiza y destrucción y robo de propiedades, ya que saben que quienes disparan armas de fuego, golpean al indefenso, torturan, incomunican, abusan de su cargo judicial para criminalizar la Protesta, o no impiden que se cometan tales delitos, siendo la prevención parte de las funciones que las leyes les señalan, pueden y deben ser sujetos de investigación y Juicio.

 

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