Opinión Nacional

Entre Barreto y Ollanta

Parece un asunto típico de «seis grados de separación», esa teoría que plantea que todos estamos conectados por cadenas humanas de pocos eslabones: ¿qué hay entre el ex alcalde metropolitano Juan Barreto y el ex candidato presidencial de Perú, Ollanta Humala? Probablemente nada. Aunque de alguna manera los aproxima un personaje con cierta carga controversial: Julio Augusto López Enríquez. Y en medio de todo, dos contratos de la Alcaldía Metropolitana que suman unos 19 mil millones de bolívares de los de antes con una historia que debería investigar la Fiscalía.

El 31 de marzo de 2009 al despacho de Luisa Ortega Díaz llegaron algunas carpetas con denuncias formales presentadas por autoridades de la Alcaldía Mayor. Entre ellas estaban dos en las que aparecen involucradas las empresas Operadora Caracas TVN y Operadora CN.

Operadora Caracas TVN se alzó con la licitación de un proyecto llamado «Promover la generación, uso y difusión del conocimiento tecnológico orientado a la solución de las necesidades locales y atendiendo a las vocaciones productivas a través del Internet», al que también llaman «Internet libre».

De la revisión de los documentos que soportan la denuncia se desprende que el alcalde Barreto certificó el proyecto el 5 de diciembre de 2006, junto a la decisión de adjudicarlo a Operadora Caracas TVN por ajustarse al monto calculado para la ejecución del plan: 16 mil 999 millones 965 mil bolívares (viejos).

El 2 de enero de 2007, Barreto aprobó los recursos y los remitió -con carácter de urgencia- a la Comisión de Licitaciones exigiendo que se aplicara la modalidad de «adjudicación directa» tras consulta de precios, aunque la orden de servicio tiene fecha de 29 de diciembre de 2006, lo mismo que la especificación en el pago «Por una sola vez».

Operadora Caracas TVN presentó una cotización por 14 mil 912 millones 250 mil bolívares. Al sumarle el IVA aparece la cifra mágica: 16 mil 999 millones 965 mil. Una de las dos ofertas perdedoras era por 20 mil millones y la otra, de Operadora CN, fue por 18 mil millones. Ninguna de las tres cotizaciones tiene fecha.

El texto que explica el proyecto es un compendio de buenas intenciones. Se trataba, entre otros loables objetivos, de beneficiar a las 22 parroquias del municipio Libertador con un ambicioso programa de formación en asuntos informáticos, manejo de computadoras y al mismo tiempo poner en marcha una red inalámbrica a disposición de las comunidades. Incluía, además, entrenar a 1.900 instructores para capacitar a 30 mil personas durante el primer año, hasta llegar, el siguiente, a 320 mil.

El plan de ejecución contemplaba nueve objetivos -entre ellos instalación de equipos, servidores y mobiliario- y los trabajos debían culminar con informe final en enero de 2008. Pero el 9 de mayo de ese año la propia Dirección General de Control de Gestión de la Alcaldía elaboró un documento interno sobre el incumplimiento de Operadora Caracas TVN, donde señaló que ninguna de las fases había sido concretada. Es decir, cero por ciento de ejecución en un contrato que se pagó ciento por ciento por adelantado.

¿Y cómo es él?
No pudo conseguir el gran negocio, pero tampoco le fue mal a Operadora CN. Amparado en un decreto de emergencia, en 2006, Barreto aprobó un contrato por 2 mil 154 millones para esta empresa que debía encargarse de materializar el proyecto «Migración de la plataforma existente en los servidores, red de voz y data de las jefaturas civiles adscritas a la Alcaldía del Distrito Metropolitano de Caracas». En otras palabras, modernizar los sistemas de las 22 jefaturas civiles de la ciudad y de la Prefectura.

Se suponía que tal cosa debía hacerse entre julio y diciembre de 2006. Se presume que se hizo, según certificación del entonces secretario de Finanzas, José Manuel Corales Franco, quien por eso autorizó un pago en diciembre (aunque confunde porque señala que a la fecha a la empresa le restaba cobrar 5 mil 251 millones).

La documentación del caso no es completa, pero sí lo suficiente como para saber que el 22 de septiembre de 2007 se giró una orden de pago a favor de Operadora CN y que un acta de inspección de la dirección de Auditoría Interna fechada el 17 de septiembre de 2008 revela que en realidad no hubo migración ni modernización ni nada parecido.

Sobre ambos casos, finalmente, se produjo una respuesta, pero de la Procuraduría Municipal que -dicen- arrancó sus investigaciones.

La Alcaldía Metropolitana presentó las denuncias pero hasta ahora no habían podido hacer nada por contactar a los responsables de esas empresas: los teléfonos que aparecen en las facturas no funcionan y en esas direcciones de oficinas ya no están. Y tampoco tenían claro quién es ese Julio López que figura en los papeles como presidente de Operadora Caracas TVN.

Pero ahora sabrán a quién buscar. El Universal pudo establecer que tanto Operadora Caracas TVN como Operadora CN estaban capitaneadas por la misma persona: Julio Augusto López Enríquez. La primera fue la firma con la que hizo el intento fallido de lanzar el canal Caracas TV y a la segunda se le conoció mejor como Canal de Noticias.

López Enríquez es un empresario venezolano, hijo de inmigrantes peruanos, que asomó al panorama de los medios de comunicación cuando en 1999 lanzó el semanario La otra opinión que fracasó casi de inmediato por ser «muy izquierdista», según contó a la revista Exceso para una semblanza publicada en diciembre de 2006. En 2003 compró El Diario de Caracas, o lo que quedaba de esa marca. En 2004 intentó arrancar Caracas TV, cosa que le llevó a un encontronazo en tribunales con RCTV por derechos de marca y tuvo que abortar el proyecto.

Dos años después saltó de El Diario de Caracas y adquirió el maltrecho pero aún prestigioso The Daily Journal -por el que se supone pagó 1 millón de dólares- y arrancó transmisiones de prueba de Canal de Noticias, una señal que pretendía competir con Globovisión, pero desde una óptica pro chavista.

Sus conexiones con personajes del Gobierno pusieron a circular rumores sobre esas arriesgadas inversiones: o era una especie de testaferro o las hacía contando con una avalancha de publicidad oficial. Y sin ocultar sus amistades (con los militares Jorge Luis García Carneiro y Clíver Alcalá) todo eso lo negó siempre.

También tuvo que hacer aclaraciones en la patria de sus padres cuando lanzó una versión peruana de The Daily Journal en 2006, justo durante la campaña por la presidencia y con una línea muy favorable al candidato Ollanta Humala. De hecho, medios locales manejaron la tesis de que esa aventura editorial servía de parapeto para inyectar fondos al comando de Humala. Eso, claro, también lo negó. Y ese Daily no sobrevivió a la derrota de su candidato. Pero el 5 de mayo de 2009, Correo -diario de Lima- reveló que la esposa de Humala, Nadine Heredia, recibía 4 mil dólares mensuales que desde Caracas le enviaba The Daily Journal.

López Enríquez respondió entonces que Nadine Herrera trabajaba para el Daily. Pero lo curioso es que jamás se publicó un texto con su firma y el periódico había dejado de circular en noviembre de 2008.

 

Eso no es conmigo
«¿Tú tienes dispositivo inalámbrico en tu laptop?», dispara López Enríquez cuando se le pregunta por los contratos de 19 millardos que obtuvo durante la gestión de Barreto: «Eso no se ve, ¿verdad? Pues es lo mismo. El que dice que no cumplimos con el trabajo no sabe lo que es una red inalámbrica. Nosotros montamos un servicio de banda ancha, no vendimos equipos ni computadoras. Ahora, no sé cuál es la situación actual, no sé si eso lo mantuvieron o no».

Que haya informes que dicen que no cumplió, poco le preocupan: «Si al año las cosas no estaban o no funcionaban, no tengo nada que ver».

Parece olvidar, sin embargo, que los trabajos sí incluían equipos y mobiliario. Y que las adjudicaciones fueron directas aun con la irregularidad de que dos compañías de propiedad optaron por el mismo contrato: «Las mías quedaron de entre un grupo grande de empresas que licitaron». De cualquier manera a él nadie le ha avisado de nada de manera oficial: «Me enteré porque lo vi en El Universal hace poco».

El empresario hace un atropellado relato en el que la Alcaldía queda dibujada como una asombrosa cueva de ladrones: «Yo tuve otros contratos en los que sí vendí equipos y mobiliario. A veces entregaba computadoras, por ejemplo, y dos meses después no los conseguían. En una oportunidad vendí 500 y pico de muebles, escritorios, y no aparecieron más. Se robaban aires, cableados… Incluso una vez le mandé una carta a Barreto reclamándole esa falta de control».

Su relación con el ex alcalde es vieja: «Barreto trabajó conmigo en 1997, más o menos… En un semanario de izquierda. El y 40 periodistas más», aclara poniendo el asunto en perspectiva y tomando cierta distancia profesional del ex alcalde: «Fíjate que Barreto y Rodolfo Schmidt, que hoy se tienen arrechera, en esa época trabajaron en la misma oficina».

López Enríquez ya se curó con sus fracasadas experiencias en medios. Lo suyo ahora es la asesoría en materia tecnológica y para eso tiene varias firmas como DM Consultores, por ejemplo. Pero le está costando caro, asegura, haber seguido prestando servicios a despachos oficiales: «El Gobierno no paga. Me deben 19 millardos desde abril del año pasado». Otra vez el número mágico -aunque fuerte- que la Alcaldía le reclamará ahora que ya saben quién es.

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