Opinión Nacional

Gobiernos sin alma

Los gobiernos extranjeros  deben respetar cuando en una nación democrática se platean dudas con relación a un resultado electoral.. La presencia de mandatarios a la toma de posesión de Maduro en momentos especialmente delicados es una afrenta al pueblo Venezolano. Los presentes no estaban solo asistiendo a un acto Institucional o protocolar. Estaban dándole un espaldarazo en una toma de posesión que tenia que esperar a que  la demanda de la oposición y de muchos chavistas honestos se cumpliera. Esto es que se recontaran los votos. Para muchos gobiernos esta presencia  es una manera de hacer política interna. Existe  una diatriba entre venezolanos. Con su sola presencia legitimaron a un Presidente que representa solo una mitad de país y no a todos hasta tanto y cuando se verifique que efectivamente saco mas votos que su contrincante y se solvente la crisis política. Es así de sencillo.

La diplomacia no puede ser hueca , ni la actuación de las naciones democráticas puedes ser solo basada en intereses inmediatistas. Los gobiernos responsables deben mandar señales, deben sin involucrarse, hacer entender que la violación al estado de derecho y los principios democráticos no serán tolerados. En este continente, cuando las crisis  de  Honduras y Paraguay ,estos sirvieron de plataforma   para que los mas  altos principios de respeto a los valores democráticos se expusieran y por ello marginaron  a ambos países de la comunidad de naciones.

 En la Venezuela de hoy, la comunidad internacional  debió reconocer que un gran sector del país tiene derecho a pedir  a través  de un debido proceso que  se demuestre si efectivamente perdieron las elecciones toda vez el estrecho margen de los resultados.. Hay suficientes indicios  que demuestran que el proceso electoral  desde su inicio no fue transparente. Insisto, aquí no se trata de no reconocer a un nuevo gobierno, pero si de respetar los tiempos que los  millones de venezolanos en la oposición  se merecen para que se recuenten los votos y se aclare de una vez por todas cual fue la verdadera voluntad de los electores.

Muchas de las grandes tragedias en la que terminan las naciones en estos tiempos modernos, de progresión en el respeto de los derechos humanos y en el respeto del estado de derecho, se relaciona con esa política internacional que todo lo ve sobre el prisma de los intereses económicos o de seguridad. Cuantas vidas se hubiesen salvado en el medio oriente si las muchas naciones  hubiesen actuado a pegados a estos principios. Después que pasan años reconociendo dictadores, gobiernos  autoritarios y violaciones sistemáticas de los derechos humanos, solo hasta que los pueblos reaccionan entonces proceden a activar los mecanismos de Naciones Unidas. Por lo general tarde y después que la sangre corre sin cause. Israel, Libia, Egipto y Siria son solo algunos ejemplos recientes. Lo mas lamentable es que la mayoría de la burocracia internacional bien sabe que pasa en cada país. Venezuela no es una excepción.

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