Opinión Nacional

La comuna francesa 2

Continuamos. Todas estas comunas tendrían el mismo poder, todas las cuales tendrían un alcalde (maire) encabezándolas, y un concejo municipal (conseil municipal) elegido por los habitantes de la comuna.

Eso fue una verdadera revolución para miles de aldeas que nunca habían experimentado una organización municipal anteriormente. Una cámara municipal (mairie) tuvo que ser construida en cada una de esas aldeas, en las cuales se llevarían a cabo las reuniones del concejo municipal así como la administración de la comuna.

Algunos en la Asamblea Nacional se opusieron a esta fragmentación de Francia en varios miles de comunas, pero eventualmente Mirabeau y sus ideas de una comuna para cada parroquia prevalecieron.

El 20 de septiembre de 1792, la responsabilidad de llevar el registro de nacimientos, casamientos, y muertes fue retirada de los curas de las parroquias para convertirse en responsabilidad de los alcaldes de las comunas.

Los casamientos civiles fueron establecidos y comenzaron a realizarse en el mairie con una ceremonia no muy distinta a la ceremonia religiosa tradicional, con el alcalde reenlazando al cura, y el nombre de la ley reemplazando el nombre de Dios («Au nom de la loi, je vous déclare unis par les liens du mariage.» – «En el nombre de la ley, yo declaro su unión por las obligaciones del matrimonio»).

Los curas fueron forzados a entregar sus registros de siglos de edad de bautismos, matrimonios, y entierros, los cuales fueron depositados en los mairies.

Estos cambios abruptos enajenaron profundamente a los devotos católicos, y Francia pronto se vio sumergida en las convulsiones de una guerra civil, con las regiones fervientemente religiosas del oeste de Francia como sus protagonistas.

Esto llevaría a Napoleón Bonaparte a restablecer la paz en Francia, estableciendo un nuevo sistema administrativo, y siendo aceptado por la población en general. Napoleón también abolió la elección de los concejos municipales, el cual ahora sería elegido por el prefecto, el representante local del gobierno central.

Después de la Revolución Francesa

Hoy, en general, las comunas francesas siguen pareciéndose muchísimo a aquellas que fueron establecidas a comienzos de la Revolución Francesa.

Los cambios más importantes ocurrieron en 1831, cuando el Parlamento de Francia restableció el principio de la elección de los concejos municipales, y en 1837 cuando las comunas francesas adquirieron personalidad jurídica.

Los revolucionarios Jacobinos temían de los poderes locales independientes, los cuales eran vistos por ellos como conservadores y opositores a la revolución, así que ellos favorecieron al poder del Estado Central.

Por lo tanto, cuando se crearon las comunas, fueron privadas de personalidad jurídica (de igual modo los départements), y sólo el Estado Central continuó teniendo personalidad jurídica.

Para 1837 esta situación fue juzgada como poco práctica, ya que como los alcaldes y concejos municipales no podían formar parte en las cortes, cualquier acción tomaba más tiempo. Luego de este cambio, miles de aldeas que jamás habían tenido personalidad jurídica de repente se convirtieron en entidades legales por primera vez en su historia. Esto sigue siendo el caso de hoy en día.

Durante la Revolución Francesa aproximadamente 41.000 comunas fueron creadas, en un territorio correspondiente a los límites de la Francia de hoy.

Esto fue menos que las 60.000 parroquias que existían antes de la revolución (en ciudades y urbes, las parroquias fueron combinados en una sola comuna), pero 41.000 continuaba siendo un número muy grande, en ese momento sin comparación alguna en el mundo, exceptuando el Imperio de China (pero allí, sólo el nivel de Condado y superiores tenían una administración permanente).

Desde entonces, cambios tremendos fueron afectando a Francia, así como los hubo en el resto de Europa: la Revolución industrial, dos guerras mundiales, y los éxodos rurales han hecho decrecer la población rural e incrementar la de las ciudades.

Las divisiones administrativas francesas, sin embargo, han permanecido extremadamente rígidas e inalterables. Hoy en día alrededor de un 90% de las comunas y departamentos son exactamente aquellas mismas que fueron designadas en los tiempos de la Revolución Francesa más de 200 años atrás, con los mismos límites.

Como consecuencia, las incontables comunas rurales que antes tenían muchos cientos de habitantes durante la Revolución Francesa, hoy no tienen siquiera cien habitantes. Por otro lado, las ciudades han crecido tanto que las áreas urbanizadas ahora se extienden mucho más allá de los límites de las comunas en las que fueron «puestas» en los tiempos de la Revolución. El ejemplo más extremo de esto es París, donde el área urbanizada se extiende sobre 396 comunas.

París, de hecho, fue una de las escasas comunas de Francia cuyos límites fueron extendidos al tener en cuenta la expansión de su área urbanizada.

La nueva, y más grande, comnuna de París fue instalada bajo el permiso del Emperador Napoleón III en 1859, pero después de esto los límites de París se volvieron rígidos.

A diferencia de la mayoría de los otros países europeos, los cuales combinaron sus comunas de acuerdo con las densidades de población actuales (como lo hicieron Alemania e Italia alrededor de 1970), disminuyendo drásticamente el número de comunas; Francia sólo realizó fusiones de comunas en los límites, y esta fueron mayormente realizadas en el siglo XIX. De 41.000 comunas de los tiempos de la Revolución Francesa, el número disminuyó a 37.963 en 1921, y 36.568 en 2004 (en Francia Metropolitana).

Francia es, con mucha ventaja, el país con el número más grande de comunas en Europa. Por ejemplo: reuniendo toda Alemania (un tercio más de habitantes que Francia) tenemos sólo 12.321 comunas (Gemeinden), o reuniendo toda Italia (casi tantos habitantes como Francia) tenemos sólo 8.101 comunas (comuni).

En Europa, sólo Suiza tiene tan alta densidad de comunas como Francia, pero en los últimos diez años se ha comenzado un extenso movimiento de «fusión» de comunas.

Para entender mejor lo que significan estos números hay dos buenas comparaciones: 1- La Unión Europea (de 15 miembros hasta mayo de 2004) está compuesta por aproximadamente 75.000 comunas, y la Francia Metropolitana sola cuenta con 35.568 de ellas, lo que significa que un 47,5% de las comunas de la Unión Europea se encuentra en Francia (Francia representa un 16% de la población tota de la Unión Europa). 2- Los Estados Unidos, con un territorio 14 veces mayor que el de la República de Francia, y cerca de 5 veces su población, tiene incorporadas 35.937 municipalidades según el censo del año 2002, menos que las 36.782 comunas de la República de Francia.

Perspectiva

En los primeros cinco años del siglo XXI ha habido grandes cambios a nivel comunal en Francia, pero la situación sigue siendo inestable. Las nuevas estructuras ínter comunales, adoptadas para resolver el problema de un país con demasiadas comunas pequeñas, ha encontrado un éxito claro, pero sus poderes (así como sus relaciones con las comunas dentro suyo y los departamentos a los que pertenecen) siguen necesitando ser definidas en la práctica.

Esta parcialmente claro lo que va a suceder. ¿Tendrán las estructuras ínter comunales representantes directamente elegidos por los ciudadanos en el futuro, como propuso Pierre Mauroy, político socialista, en el 2000?

Pero entonces, ¿No dejaría esto a las comunas como unidades administrativas inútiles? Algunos pocos alcaldes de grandes ciudades (comunas) francesas han abandonado sus cargos en la alcaldía para convertirse en Presidentes de Comunidades Urbanas, como en el caso de la Lille Métropole Communauté urbaine. ¿O estas estructuras ínter comunal quiebran cuando el gobierno deje de pasarles fondos? O quizás, como creen algunos, la Ley Chevènement fue el primer paso hacia una fusión masiva de comunas, una tentativa a que las comunas trabajen juntas y vean las ventajas de esto, antes de que ellas sean eventualmente fusionadas.

Bastante ilustrativo: la tendencia es hacia la eliminación de las comunas por impracticas para el mundo actual…el país que endioso a las comunas hace arreglos para eliminarlas. Aquí…bueno…que decir de estos señores “legisladores”… parece que solo ven hasta la punta de la nariz de su amo…

“Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe, y saber lo que no debiera saberse”.

François de la Rochefoucauld (1613-1680) Escritor francés.

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