Opinión Nacional

La microfonocracia

Escuchar a los oradores en la concentración del pasado «jueves bonito»; me hizo recordar cuando me gradué de abogado que designamos al decano de los estudiantes para que éste leyera el discursito de rigor; el seleccionado era un gentil y paradójicamente tímido margariteño; pero vaya sorpresa cuando se puso frente al micrófono, el tono y el contenido de su discurso parecía el de alguien poseído por el estilo oratorio del hoy fallecido Luis Piñerúa; cuando ponía énfasis en las ultimas sílabas de sus palabras, como reproduciendo su propio eco; por ejemplo «yo sé que gobernar es dificilcilcil…».

Traigo a colación dicha historia personal, en el sentido que yo no imaginaba que la novata pero multitudinaria fraternidad democrática, sanamente callejera, colorida y musical que constituyo la toma de Caracas, culminaría en un arroz con mango oratorio. Que alguien por favor me explique: ¿qué fenómeno o microclima? se produce en las tarimas de la avenida Bolívar, que todo aquél que se monta en ella y se logra poner frente a un micrófono (remember Arias Cárdenas y Orlando Urdaneta, entre otros), inmediatamente se le sale el autoritario, grandilocuente, maximalista y ultimatumcionista que habita en todos nosotros. Así como también me gustaría saber: ¿ qué carajo hacia un militar en traje de campaña allí entarimado la tarde del jueves 10 de octubre?

Al son de un desafinado quítate tú para ponerme yo, desfilaron los microfonocratas. Sin embargo, la perla oratoria de la denominada toma de Caracas, la constituyó a mi parecer la proclama de hora cero disfrazada de ultimátum, que emitiera el ciclotímico Carlos Ortega, creyendo éste que el destino democrático de todos los venezolanos se discute cual contrato colectivo. Ahora bien, dirán ustedes que ese es el discurso típico de un sindicalista, cierto, entonces zapatero a tus zapatos, ya que si Ortega pretende erigirse cual líder político de oposición mejor sería que comenzara por aclararnos si lo que reclama son «elecciones ya», renuncia del jefe del Estado, convocatoria a un referéndum revocatorio del mandato presidencial o paro cívico nacional. De lo contrario estaría cometiendo los mismos errores del otro iluminado del micrófono, quien por cierto se pasará el ultimátum por el mismo forro que nos pasamos las zonas de seguridad.

Mientras tanto, la microfonocracia sale fortalecida gracias a la cátedra que dictara el domingo pasado el presidente, al no permitir militares uniformados en la tarima; por lo que entendemos que éste se adapta mucho mejor al microclima de las tarimas de la avenida Bolívar, no en vano es el líder máximo del régimen microfonocrático.

Por cierto, con la excepción de los periodistas y vendedores ambulantes; como que más de un venezolano asistió a las dos marchas.

¡ Qué bello es vivir en microfonocracia. !

Fundado hace 25 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar
Cerrar
Botón volver arriba