Opinión Nacional

La primavera y Caracas

Érase una vez un país en el cual sus dirigentes y autoridades públicas entregaron las riendas y destinos del país a las autoridades caprichosas de un partido comunista que ni siquiera era el del propio país.

Así las cosas, en estos meses de primavera, los jóvenes estudiantes levantaron su voz de protesta en una nación adormecida y aplastada no solo por autoridades totalitarias nacionales, sino ante los designios despóticos ajenos de un partido comunista extranjero.

Hubo sacrificios y riesgos, asumidos por una juventud extraordinaria que despertó e hizo despertar a un país víctima de la intolerancia fascistoide de una izquierda retrograda, entronizada en el poder y que hacía de sus nacionales víctimas y de sus aliados políticos internacionales, los socios y parciales dueños del destino de la nación.

Con coraje estos estudiantes dieron una muestra de valentía que empezó a recorrer el mundo por medio de las noticias. Estos estudiantes y no-estudiantes, pueblo en general, que se sumo a la voz de protesta en contra de la denigrante visión Estatal de ver en sus ciudadanos enemigos o siervos, fue enfrentada brutalmente por el Pacto de Varsovia.

Sin embargo, este resultó, aun cuando no de inmediato, el principio del fin. Se demostró lo brutal y cínicamente imperialista de la internacional comunista y se demostró que el “monopolio de la sensibilidad social” y de la “reivindicación de los pobres” era una simple excusa para hacerse con el poder que luego sería aplicado brutalmente en contra de sus nacionales.

Los tanques del Pacto de Varsovia no podían ubicarse dentro de Praga, porque sus ciudadanos habían arrancado los letreros y direcciones. Jan Palach un estudiante universitario moría al incendiarse el mismo, en protesta de cómo el partido comunista Checo había solicitado a la internacional comunista y al Pacto de Varsovia que aplastara a sus propios nacionales y estudiantes. De esto hace ya más de 37 años. A este fenómeno hermoso, espontáneo, enriquecido de pacifismo y de la inagotable inocencia, pureza y entusiasmo de los estudiantes se le denominó la Primavera de Praga.

¿Cualquier parecido con nuestra realidad nacional es pura coincidencia? La represión Estatal y el discurso del presidente está siendo muestra inequívoca del desprecio hacia Venezuela, los jóvenes, los estudiantes y cualquiera que no claudique a sus designios. Queda desnuda las básicas intenciones de poder.

Fundado hace 25 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar
Cerrar
Botón volver arriba