Opinión Nacional

Libertad de expresión en Venezuela

Aproximación analítica a: El periodista.

El Comunicador.

El Periodismo.

Los medios.

El gobierno de Hugo Chávez F.

Obstáculos a la libertad de expresión.

Profesora: Gloria Cuenca. (M.S.)
Titular UCV.

Caracas, 2007.

1. La Libertad de Expresión en Venezuela

Venezuela enfrenta en la primera década del siglo XXI un régimen militarista, autoritario, personalista con claras tendencias totalitarias. Sus principales influencias ideológicas son el marxismo leninismo, el maoísmo, el castrismo y la de un ideólogo, ya fallecido, llamado Norberto Ceresole, quien ha sido identificado como un militarista de derecha, con tendencias neo fascistas.

Usa el régimen, un disfraz de bolivariano para engañar a una enorme masa de incautos que lo apoyaron en el largo proceso que va desde la conspiración al interior de las Fuerzas Armadas, (1977-1992) hasta su ascenso al poder en 1998, vía elecciones democráticas, pasando por el dramático y sangriento golpe de estado del 4 de febrero de 1992.

Es un régimen que se dice democrático siendo autoritario. Pretende
pasar por participativo cuando en realidad es personalista. Siente un profundo desprecio por los venezolanos, tal como lo demuestran sus acciones hacia el mundo y resulta evidente su menosprecio por el país. Este régimen, de corte personalista, autoritario y militarista, imbuido del castrismo estalinista, anacrónico y adocenado, con pretensiones, cada vez más concretas, de instaurar un modelo fracasado y que fue arrasado por la historia, de la mano de los mismos pueblos que padecieron la desgracia de esos regímenes dictatoriales y anti democráticos es, el que el gobierno pretoriano de Hugo Chávez Frías insiste en imponer en Venezuela.

Reflexionemos sobre algunos conceptos, que en este particular momento de nuestra historia, consideramos de interés a fin de clarificar aspectos determinantes para la comprensión de lo que son los periodistas y los medios.

¿Qué es ser periodista?

¿Qué es ser periodista? En primer lugar, el periodista es un humanista. Esto a pesar de los impresionantes avances tecnológicos que resultan imprescindibles a la hora de ser un periodista contemporáneo. Es un humanista, insisto, por cuanto hay en su acción-tiene que haberla- una preocupación genuina, por el ser humano, que va más allá de la comprensión del hecho cotidiano; tal como decía nuestro maestro Héctor Mujíca: “nada de lo humano, ni de lo divino le es ajeno” al periodista. Conjuntamente con su condición de humanista el periodista debe ser un informador. Informador, en el sentido que le da Claude Shannon, matemático, como un “reductor de incertidumbre”. Es decir, que su trabajo en la sociedad busca “encontrar datos para reducir la incertidumbre de los ciudadanos” y al mismo tiempo debe cumplir con aquellos postulados básicos establecidos por Quintiliano: “qué, quien, cómo, cuándo, dónde y por qué”. Posteriormente, esa manera de preguntar la toma el periodismo norteamericano y la definió como las 5W más la H, para estructurar la fórmula de escribir noticias y producir informaciones noticiosas que, además de lo anterior, deben cumplir con un segundo objetivo. El de ser un facilitador al vehicular los mensajes desde la sociedad en general, a partir de los sucesos y las decisiones de tipo político que ocurren diariamente, hacía los sectores de la toma de decisión, con la finalidad de que se cambien aquellos actos, decisiones y políticas, entre otros, que desde la perspectiva ciudadana no están surtiendo efecto. Es decir, que no cumplen con su cometido. Se trata entonces de retroalimentar a esos sectores. Es por eso que en Norteamérica se habla de que los periodistas son “los perros guardianes de la sociedad”. Efectivamente, se trata de ejercer una función de vigilancia sobre quien ha sido elegido para dirigir la sociedad: un humano. Que seguramente puede equivocarse y requiere de que alguien le informe o le retroalimente, sobre como su conducta pudiera estar perjudicando a los ciudadanos. Esto por supuesto requiere que el ethos del gobernante, entendido en su acepción primera, como el modo de ser y/o el carácter, sea democrático. Podemos afirmar, con certeza, que los periodistas son todos políticos. Entendiendo esto en el sentido aristotélico del término, ya que la acción del periodista se revierte a la “polys”, a la ciudad. De allí que todos los periodistas son y deben ser, políticos, que no politiqueros, tampoco militantes de partidos políticos que les exijan sujeción dogmática a sus líneas partidistas. Esto debe quedar claro, porque a menudo encuentro a estudiantes y a periodistas que se sienten culpables, supuestamente por no ser objetivos y por incumplir, así lo creen, lo que es hacer buen periodismo, al defender la democracia, la libertad de expresión y /o de información. Están confundidos. Hay obligaciones políticas para los periodistas que surgen exactamente a partir de la necesidad de defender la democracia y la Libertad de Expresión. Por otra parte, han olvidado que la Doctrina de la Objetividad, surgida en el siglo XVIII en Inglaterra, es eso una doctrina, como tal refutable y cuestionable. Imposible de ponerse en práctica, por cuanto la objetividad periodística no existe. Sería deseable e importante que existiera. No obstante, al comprobarse lo inviable de la tal teoría surge entonces la imparcialidad como “desideratum” del periodismo.

La democracia necesita, de manera imperativa del periodismo libre. No sirve al esquema democrático medios sometidos al estado de ninguna manera, menos al totalitario. De eso hay ejemplos suficientes y muy recientes: tanto en los países de las democracias del este, como en la desaparecida URSS. De allí que, los colegas perseguidos y exiliados, caso Ibeyise Pacheco, Gustavo Azocar y Patricia Poleo, entre otros, sufren en carne propia las consecuencias de un régimen oprobioso que no resiste mas la Libertad de Expresión, ni el trabajo periodístico de manera democrática.

En algunos momentos, el periodista se ha transformado en un “profesional de ayuda”. Tarea ésta que hemos descuidado en las Escuelas de Comunicación, al no dotar al futuro profesional con las herramientas para ese desafío, que en determinadas circunstancias se ha hecho un imperativo. Él o ella –periodista- deberá ser una ayuda para la sociedad, algo para lo que no fue preparado. Este es un aspecto que debemos trabajar y elaborar adecuadamente. Finalmente, el periodista es también un comunicador, con ello queremos decir que tiene la obligación de formar una “comunidad” con los receptores de su mensaje. La palabra comunicación proviene de “comunitas” (poner en comunidad) y para cumplir con la definición de Antonio Pasquali: al “establecer una relación del tipo de consaber, en la que un emisor pasa a ser receptor y viceversa, por ley de bivalencia.” Es decir, un comunicador implica que la información, además de su carácter de reductor de incertidumbre y de dar forma, asumirá la tarea democratizadora que está en sí misma y ampliará la comunicación. Otro Maestro, el Dr. Joaquín Gabaldón Márquez nos decía, en tiempos, también difíciles para los periodistas, el periodista es “el que dice lo que no quieren que se diga”. Definición corta y precisa que nos sirve en momentos aciagos, como los que vivimos.

El Periodismo:¿qué es?

Reflexionemos ahora, ¿qué es el periodismo? Recuérdese que la palabra viene del latín, “periodicus” y significa lo que vuelve cada cierto tiempo. En un principio tenía el periodismo mala fama. Así, Montesquieu señalaba en sus Cartas Persas, “existen aquí una hojas intrascendentes y banales que se llaman periódicos”. No fue sino en el siglo XX, con el existencialismo sartriano que el periodismo adquirió una preeminencia fundamental. Cuando Jean Paul Sartre expresó: “Escribo para mi tiempo, no me importa la posteridad” y comenzó a escribir en su famosa revista “Tiempos Modernos” y en el periódico “Liberación” por cuanto quería que se publicara lo que escribía casi de inmediato. No queda mas remedio que recurrir a lo que Antonio Gramsci expresó: “El periodismo es la mas grande profesión del siglo XX. Integra humanismo y tecnología al servicio de la sociedad y del hombre”. Esa integración de humanismo y tecnología ha transformado al periodismo de la época romántica en una gran industria. Industria que manufactura materia prima: los sucesos; que obtiene mercancías: la noticia, que produce importantes ganancias, por la venta y la publicidad, y también es un servicio público por cuanto se debe al público. No hay que alarmarse. Existe una Ética Profesional sólida, expresada en Códigos y asumida por cuanto la Ética Profesional constituida y resumida en los cinco principios generales del periodismo: la verdad, la libertad, la dignidad, la honestidad y la discreción han sido asimilados por los colegas en un alto porcentaje. El periodismo independiente, por otra parte, vive gracias a las inversiones publicitarias. Con lo cual se constituye en una empresa privada, básicamente, lo que le da Libertad frente al Gobierno y el Estado. De allí que, a los medios, en oportunidades, los periodistas los vemos como nuestros enemigos. Sin embargo, deben ser nuestros aliados en estos momentos. Esto resulta incómodo para los periodistas. Requiere de nuestra parte flexibilidad en la acción y firmeza en los principios. No significa esto que los conflictos existentes entre periodistas y medios cesen o desaparezcan por arte de magia, sino que estratégicamente debemos aliarnos contra el enemigo común: el gobierno autoritario y en proceso de transformación en estado totalitario, quien pretende limitarnos y mas aún quitarnos, eliminarnos para conculcar la Libertad de Expresión. Después de salir de la pesadilla regresaremos a nuestros lugares, pero sólo después.

Deberes de los Periodistas

Algunos colegas se han manifestado confundidos con las difíciles circunstancias que les ha tocado vivir recientemente. Se ha vuelto a enarbolar la bandera de la objetividad periodística y, se la ha usado como un chantaje para que los periodistas actúen, en oportunidades, como eunucos intelectuales. ¿Cuál justificación puede tener ponerle una bomba a una periodista? ¿Cómo se puede ser objetivo con esta noticia? ¿Qué puede presentarse como argumento cuando se dan golpes a los camarógrafos, a los técnicos, a los periodistas, cuando se los maltrata y arremete contra ellos, con palabras y hechos? ¿Cómo quedarse tranquilo y pedirle objetividad al periodista que tiene que acompañar a enterrar en el cementerio a un colega? ¿Es que acaso por objetividad se ha querido entender pasividad y sometimiento? La objetividad en el periodismo nunca ha existido. Eso nos lo enseñó en las aulas universitarias el Profesor Federico Álvarez, lamentablemente ya fallecido. Con tristeza vemos y escuchamos a algunos colegas más preocupados por la objetividad que por la defensa de nuestros reporteros asediados, agredidos, maltratados mientras cumplen con sus labores. Los periodistas, particularmente los reporteros, han vivido situaciones de alta conflictividad y de altísimo riesgo. Se han contabilizado más de 1000 agresiones a periodistas, fotógrafos, camarógrafos, técnicos y asistentes, entre otros. Nuestro primer deber ético y profesional es defender la democracia y la libertad de Expresión, después viene todo lo demás. No parece necesario justificar, ni argumentar demasiado en torno a este aspecto. Sin democracia, no hay Libertad, sin Libertad de Expresión el periodismo se transforma en una profesión mediatizada y con gran riesgo de perder las cualidades que lo definen.

Docentes, investigadores, expertos, dueños de medios, columnistas, periodistas de variados medios, articulistas, entre otros han expresado respaldo, solidaridad y orgullo por los reporteros, periodistas, fotógrafos, camarógrafos y demás personal que actúa y cubre los hechos que se han producido en este país desde hace 8 años. Son trabajadores venezolanos que- en su gran mayoría- en esta hora difícil enfrentan un gobierno de corte autoritario que busca y pretende hacer uso de mañas, trampas y manipulaciones, de presiones y chantajes, de agresiones y humillaciones para cambiar la voluntad de los periodistas y para impedir que se diga lo que se tiene que decir, que no se informe, que no se reduzca la incertidumbre. Los reporteros que se han mantenido con gran coraje durante estos 8 años dando lo mejor de su trabajo han enfrentado un régimen que se ha ensañado contra nuestra profesión y particularmente, contra las colegas. Quiere borrar de la historia 47 años de luchas democráticas y cree que puede hacernos cambiar nuestras concepciones democráticas sobre la base de manipulaciones burdas y bastante fáciles de reconocer para quienes hemos vivenciado la ideología marxista leninista. Ha logrado engañar durante bastante tiempo, a buena parte del ingenuo pueblo de Venezuela, que no entendió de lo que se trataba sino hasta muy recientemente.

Los medios

Los medios han estado en su gran mayoría al lado de los periodistas y comunicadores. Han enfrentado esta lucha desigual y se han solidarizado con los trabajadores de los medios. Sin embargo han ocurrido deserciones. Algunos medios han aceptado el chantaje y la manipulación del régimen y han sacado de sus espacios, de la prensa escrita y la televisión a numerosos periodistas y anclas. Se han autocensurado y han censurado a los periodistas transformándose en seguidores del régimen y pretendiendo obligar a los periodistas a seguir la línea oficialista. El régimen ha comprado numerosos canales de TV, le quitó más de 20 frecuencias a Vale TV, (canal 5) para disponer a su antojo de las mismas, ha creado un sin numero de radios comunitarias que no tienen por objetivo sino la propaganda del régimen y financia medios impresos. El gran periódico que quiso poner a circular “el Correo del Presidente”, fue un absoluto fracaso.

Por otra parte ha usado y abusado de la publicidad gubernamental para obligar a la prensa de provincia a ponerse de su lado, e igual hizo con la gran prensa. A partir de las elecciones generales del 3 de diciembre ha reiniciado una ofensiva publicitaria en los medios impresos no afines al gobierno, al darse cuenta de sus innumerables fracasos. La última etapa ha sido particularmente cruenta: una multa por más de 100.000 millones de bolívares a un vespertino “Tal Cual” por un artículo de humor de Laureano Márquez; la amenaza y la decisión de eliminar la concesión de RCTV, sin juicio de ningún tipo, con argumentos deleznables y para nada jurídicos.

Obstáculos a la Libertad de Expresión
La suma de los perseguidos es alta. La cantidad de presos políticos del régimen se incrementa a diario. Los obstáculos y las limitaciones a la Libertad de Expresión que señalo a continuación dan fe de la importancia y de la necesidad de la defensa de los colegas y de la Libertad de Expresión en Venezuela hoy. El régimen, se vanagloria, constantemente de que en Venezuela no hay censura y que se dice lo que se quiere. He pensado mucho sobre esto. Comparto y pongo a consideración la siguiente reflexión: las presiones, agresiones, chantajes, amenazas y demás mecanismos para limitar la libertad de Expresión que ha usado el régimen contra los periodistas no han logrado el objetivo, que era obviamente callarlos. Esta “Libertad de Decir” se basa en la valentía y la dignidad de los periodistas como personas. Ha fracasado el régimen, justamente por la clase de coraje del que han dado muestras nuestros colegas y algunos medios. Han recurrido entonces a otras formas represivas, que especifico de inmediato. La libertad de decir, repito, esa que depende del coraje de cada uno no han logrado someterla, y espero y confío que no lo lograrán. Enumero los siguientes aspectos que limitan la Libertad de Expresión, en estos momentos en los medios y a los periodistas y comunicadores en Venezuela:

1. Las cadenas presidencias de corte abusivo y autoritario. No se respeta el derecho del receptor a no escuchar, ni ver a quien no quiere, puesto que al encadenarse se transforma en obligación para quienes no tienen televisión internacional. Se calcula que en el tiempo que ha ejercido la presidencia HCHF las cadenas equivalen a 36 días y noches continuas, hasta el momento.

2. Los graves obstáculos al acceso a la fuente informativa gubernamental. Con casos extremos, como el de la Costa Oriental del Lago de Maracaibo, en un “Alo, Presidente”, año 2006, donde expulsaron a los periodistas de “El Regional” del Zulia después de tener credenciales para asistir al acto. Sólo dejaron entrar a los periodistas del Canal 8, de la Agencia Bolivariana de Noticias y del Diario Panorama. (Todos afines al gobierno) En la actualidad se han eliminado las posibilidades de que las oficinas de prensa de los diversos ministerios e institutos del sector gubernamental tengan voz propia. Deben declarar desde la Vicepresidencia de la República, por la vía del Ministerio de Información y Comunicación. No puede haber información que se emita sino desde estos organismos. Eliminación de la autonomía informativa desde las oficinas de prensa de todos los entes públicos. También la publicidad está controlada y es el MINCI el único autorizado para planificar y programar
la inversión de propaganda que se realiza de manera abundante.

3. La sistemática represión y persecución contra los voceros de la oposición, especialmente contra los llamados “anclas” en la TV, contra columnistas y periodistas que no concuerdan con la visión del régimen. (Existen mas de 50 periodistas imputados ante los tribunales civiles, penales y militares).Lo que ha terminado por eliminar más de 10, de los programas de opinión que existían en Venezuela en 1998, y de los cuales en la actualidad sólo existen 3. Hay periodistas exiliados, otros perseguidos por haber firmado durante el revocatorio, agredidos, insultados, humillados, heridos y muertos.

4. La apertura de juicios civiles y militares en contra los periodistas. (La periodista I. Pacheco tiene 15 juicios abiertos en su contra), se calcula que hay más de 50 periodistas imputados ante los tribunales civiles, penales y militares.

5. Apertura de expedientes administrativos contra todas las televisoras privadas con multas multimillonarias.

6. Multas multimillonarias a los medios y cierre por la vía del Seniat (oficina de recaudación de impuestos del régimen) contra el Diario “El Impulso” de Barquisimeto. Apertura de expedientes a 22 estaciones de radio con diferentes tipos de sanciones. Eliminación de más de 20 frecuencias a Vale TV(Canal 5) obligándola a transmitir sólo en Caracas. Lo mismo intentaron hacer con la TV del Zulia “Niños Cantores”
7. Allanamiento a periódicos, caso “La Razón”. Intentos de boicot contra periódicos, verbigracia el Diario del Caroní. Bombas incendiarias contra Globovisión Caracas y destrozos en la planta de Globovisión Zulia. Bomba contra el Diario Así es la Noticia de Caracas.

8. Aprobación de una legislación represiva: Ley Mordaza (2005) llamada eufemísticamente Ley resorte y Reforma del Código Penal, que no ha podido ponerse en acción por razones estrictamente jurídicas.

9. Diatriba constante contra los medios y los periodistas, agresiones físicas y verbales. Periodistas muertos: Jorge Tortoza el 11 de abril del 2002, y periodistas como Mauro Marcano asesinado en Maturín. Además de Jorge Aguirre muerto en Caracas en el año 2006. Además de amenazas, presiones y chantaje. Bomba colocada en el carro de la periodista Marta Colomina. El Dr. Alberto Jordán Hernández, ex diputado a la Asamblea Nacional lleva un registro de más de 1200 agresiones a periodistas y medios. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa publica trimestralmente las agresiones y las limitaciones y obstáculos a la libertad de Expresión y las agresiones a los periodistas en periódicos de circulación nacional y en la página web del sindicato.

10. Cerco económico a los medios y, privilegios publicitarios para quienes se pliegan a la línea gubernamental. Eliminación de la pauta publicitaria para quienes disienten. Esto ocasiona grandes dificultades especialmente para los diarios de provincia y para pequeñas estaciones de radio. Presiones a los anunciantes para que no hagan publicidad en los medios disidentes del régimen.

11. Incumplimiento de la Constitución Nacional en sus artículos 28, 57 y 58. (Pretensión de que colegas periodistas violen el secreto profesional del periodista establecido en la CN, artículo 28 ‘caso Tamoa Calzadilla’ con el Caso Anderson y demás artículos de la CN que amparan el derecho a la libertad de expresión)

12. Resolución por la vía de un tribunal de censurar, las
actas procesales en el Caso del asesinato del Fiscal
Danilo Anderson.

14. Prisión del periodista Gustavo Azocar por la investigación sobre la identidad del Juez que sigue juicio a los imputados en el Táchira por el caso del 11 de abril y camuflado como un juicio por estafa. En libertad condicional. El Periodista Julio Balza articulista y columnista sometido a un juicio por difamación. En libertad condicional.

15.El periódico “Tal Cual” enfrentó un juicio por difamación a una menor a partir de un artículo de humor. Sancionado con una multa y prohibición de mencionar a la menor.

16.Sistemática amenaza y manifestación de la suspensión de la concesión de RCTV, a partir del 28 de diciembre del 2006. Después de 53 años de transmisiones y con la certeza de que la concesión fue renovada por 20 años. Esto no tiene argumentos jurídicos, ni administrativos. Tampoco se ha abierto un expediente al respecto en el órgano administrativo competente. No se permite el derecho a la defensa.

Estas son algunas de las razones por las que aseguramos que no hay una libertad de expresión completa en Venezuela en el presente régimen. Defender nuestra profesión y a nuestros los colegas, pasa por la defensa de la democracia y la libertad de Expresión y de Información. Fernando Savater ha señalado: “cuando la democracia está en peligro el primer deber del ciudadano es defenderla”, reflexionemos sobre esta sentencia. También el Código de Ética de los periodistas establece normas precisas en torno a la defensa de la libertad de expresión. Tal como ha ocurrido en otras épocas, las intenciones personalistas y autoritarias del régimen, serán derrotadas; obtendremos entonces nuevos aprendizajes y nuevas luchas en favor de la libertad de expresión. La crisis no puede hacer perder la esperanza. Tenemos que tener Fe en que lograremos continuar en Democracia y con Libertad. La razón esta de nuestro lado. Se trata de una etapa que debemos superar.

NOTAS

1.-Pasquali, Antonio. En Comunicación y Cultura de Masas. EBUC. 1963.

2.-Álvarez, Federico. La Información Contemporánea. Contexto Editores. Caracas.

3.-Ver al respecto los informes sobre la libertad de expresión en Venezuela. Cañizales, Andrés
Fundación Konrad Adenauer. (años 2002, 2003, 2004) y los materiales de Alberto Jordán Hernández sobre las agresiones a los periodistas.

4.-Patricia Poleo Directora y reportera de “El Nuevo País”, Pablo López U. Editor Director del semanario “La Razón”. Entre los muertos durante el régimen destacan: Jorge Tortoza, fotógrafo del Bloque De Armas y muerto en la manifestación del 11 de abril del año 2002, fotógrafo y Jorge Aguirre, reportero de “El Mundo” muerto en marzo del 2006.

5.-Ver Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Caracas, 1999.

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