Opinión Nacional

Montaje 1

Todos los días caemos en cuenta de que las respuestas a las preguntas sobre la solución de los problemas de nuestra sociedad dadas durante los ocho años pasados, 1999-2006, son huecas, carentes de contenido convincente. Veamos pocos ejemplos: la Policía está en crisis y todo el sistema relacionado con ella y, en ocho años de gestión comunista, socialista, de varias reorganizaciones y planes, ni los traídos, ni los nuevos invasores, ni los cubanos, ni los chinos, ni los rusos, iraníes, etc., han podido mejorar su eficacia ni brindarle mejor y mayor seguridad al pueblo, a la ciudadanía; la Institución judicial, ni hablar; el sistema penal y carcelario actual, a juicio de observadores del tema, incluso contraviene la propia Constitución vigente como su articulo 272; la Educación, ahora “aparato ideológico comunista, socialista”, y promoviendo sin exámenes, sin conocimientos probados, nos llevará, seguramente, a un nuevo paraíso, a un nuevo tipo de analfabetas, por lo menos. La brecha entre políticos y ciudadanos se amplia. La libertad sigue en “veremos” y/o en la cárcel y/o eliminada. Las “otrora” llamadas instituciones están, ahora, en permanente “arranque” y no dan respuesta ni cuenta de nada ni a nadie.

Se intenta establecer nuevos sistemas, supuestamente modernizados mediante la implantación de métodos comunistas, socialistas, pero esos medios, ya conocidos y experimentados en otras latitudes, son contrarios a la flexibilidad, a la creación, a la gestión y actualización de los recursos humanos… y, siempre, contrarios a la reflexión profunda.

Exista la visión, desde hace algún tiempo, para ciertos sociólogos de la izquierda europea, como Anthony Giddens (1938 – Edmonton, Londres), Ulrico Beck (1944 – Alemania), Alain Touraine (1925 – Francia), Michel Wieviorka (1946 – Francia), Zygmunt Bauman (1925 – Polonia), de que los conceptos sociopolíticos actuales, liberales, son inadecuados para emprender o para dirigir los cambios sociales necesarios. ¿Y los conceptos sociopolíticos comunistas si han sido y son buenos? ¿Por qué fracasaron históricamente? ¿Qué hacemos, entonces, pretendiendo implantar el comunismo, socialismo, ahora? ¿Cómo explicar este retroceso? ¿Acaso retrocede también la historia? ¿Retrocede el tiempo tan solo por dar vueltas al contrario a las manecillas de un reloj? ¿Por qué algunas personas apoyan tal rebote al pasado? Según estos autores, se manifiesta una nueva fase de la modernidad, lo que han dado en llamar la segunda modernidad o la “modernidad reflexiva” y que nos induce a analizar con más cuidado las ideas sobre el bienestar, la política social y sanitaria. Estamos frente a consecuencias, queridas o no, de los procesos de modernización no previstos; hemos estado demasiado tiempo sin captar las consecuencias y los peligros que la actual sociedad riesgosa esta generando.

Toda esta problemática se manifiesta, según los antes citados autores, a simple vista, sobre todo en el área de la economía y de la ecología; pero también en todo lo relacionado con la vida personal, de cada quien. Hay gran incertidumbre con relación al mantenimiento del puesto de trabajo y creciente inestabilidad de las familias. Los riesgos de individualización aumentan, el sujeto actor de su propia vida se ve constantemente enfrentado a situaciones que le obliga a mantenerse en “la cuerda floja”. De forma todavía más concreta, estos riesgos, incluso en la práctica y la reflexión, se individualizan, porque las estructuras tradicionales de organización pierden el control sobre estos problemas. Y además sus respuestas tradicionales son ineficientes.

Ahora llega lo bueno. El antídoto a todo lo anterior, supuestamente es el comunismo, socialismo, quien arregla todo. Resuelve todo. Es lo más eficiente conocido.

La anterior argumentación es todo un montaje para justificar la implantación del comunismo, socialismo. Para afirmar que la organización comunista, socialista, es la vía para superar los riesgos y para obtener las ventajas de la sociedad. ¿En cual mundo comunista, socialista se logro tal cosa? Se olvidan del individuo, quien se desenvuelve en la diversidad de la sociedad, hasta el punto de que algunos individuos y grupos practican un estilo de vida propia, en las ciudades, en el campo, y solicitan el respeto de sus modos de vida y su concepción del mundo, requieren mayor acceso a la educación, acceso a la información mediática, falsa o verdadera, respeto a sus decisión de emanciparse y de acceder a las dinámicas oportunidades de lograr ser sujeto y actor de su propia vida. Cada vez más personas y grupos construyen una visión autónoma de su ideal de vida y una estrategia para realizarla. Esto requiere de tolerancia y respeto al ser humano. En la sociedad hay diferentes dinámicas y se observa que en la globalización, la diversificación, hay procesos que uniformizan y que limitan, en cierta forma, la diversidad mas allá de lo que nos imaginamos. Y esto parece ser incomprensible y asimilables por quienes aquí pregonan la implantación de un supuesto nuevo socialismo, comunismo. ¿Y usted, qué piensa, apreciado amigo? Alístese para defender su vida y sus bienes. “Algunas veces se dice que no se le puede confiar al hombre el gobierno de si mismo. ¿Puede, entonces, confiársele el gobierno de los demás? ¿O hemos encontrado Ángeles que asuman la forma de reyes para gobernarlo? Thomas Jefferson”

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