Opinión Nacional

Revolución cultural? No, es la cultura de esta revolución

La gente de esa llamada izquierda de ayer y de hoy, esa misma sobre cuyas espaldas se acumulan ya muchas responsabilidades y reposan ahora y para el futuro, las consecuencias derivadas de su ilimitado apoyo a una supuesta revolución adelantada por quien en el pasado, ellos mismos satanizaban denominando sus desempeños con un despectivo: Los gorilas y la bota militar.

Dos eventos recientes nos permiten examinar el asunto.

Protagonismo

En reciente declaración el abogado Antonio Molina, el abogado de algunas de las víctimas del 11A y parte acusadora en el caso de la sentencia de los comisarios de la Metropolitana, en su discurso por ante la Asamblea Nacional alega tener: “… suficientes pruebas para imputar a los dueños de medios privados… Denunció por otra parte que El Nacional y Globovisión tienen ‘fotos de él hace 25 años, cuando estuvo detenido por pertenecer a organizaciones subversivas de aquel entonces’… los medios del Estado no estaban haciendo suficiente esfuerzo para mostrar las pruebas con las cuales se logró condenar a tres directores de la Policía Metropolitana por su involucramiento en los hechos de ese día… ‘Si esta lucha que se pretende emprender va a ser sólo un esfuerzo de la Asociación de Víctimas y del grupo de abogados que estamos allá como asesores de la asociación, ¡por supuesto que la vamos a perder!’…” (NoticieroDigital Abril 14, 2009).

Mise en scéne

Ya ha sido suficientemente tratado el asunto de las supuestas pruebas para las condenatorias a las cuales hace referencia el abogado Antonio Molina:

Técnicamente, esas pruebas no existen puesto que, si como es ya públicamente conocido, no fueron exhibidas, tampoco fueron objeto del debate controvertido que las validara como tales durante las audiencias del juicio.

Consecuencialmente, si se dictó esa sentencia, no fue sobre pruebas válidas y validadas. Se trata de uno de esos amañados juicios muy al estilo de los equivalentes estalinianos de la Rusia Soviética, realizadas bajo la directa supervisión del líder para asegurar que tiene a su lado sólo incondicionales que garantizan su permanencia en el poder. Al igual que los otros tantos dirigidos en su momento por los lacayos de un Mao, de un Musolini y de un Hitler dentro de esa misma técnica y con el mismo objetivo.

Simplemente, e independiente de cualesquiera fueren los hechos juzgados, la sentencia en este caso estaba cantada y ordenada por el líder desde Miraflores y, a los efectos de garantizar su ejecución, se designó en exclusiva a un juez, a un representante del Ministerio Público y a unos escabinos suficientemente sometido a un muy estrecho control del Ejecutivo.

Selección

Por lo visto, desde 2002 y durante años, no existió en la plantilla de jueces y de fiscales, personajes suficientemente confiables y pertinentemente controlados al efecto.

Se seleccionó entonces como juez, a Marjorie Calderón, la esposa del jefe del partido de gobierno (PSUV) en la jurisdicción donde fue radicado el juicio, estado Aragua; como la acusadora a la Fiscal del Ministerio Público, abogado Haifa Aissami, la hermana del Ministro del Poder Popular para Interior y Justicia (Minpopoinjust); y como escabinos, a personajes controlados desde el momento en que, dos de ellos, eran funcionarios en nómina y cobran sueldo del presupuesto de las misiones sociales eel gobierno.

Un teatral juicio, según las informaciones de los medios, con múltiples interrupciones, suspensiones, aplazamientos a todo lo largo de los sesenta (60) meses durante los cuales se realizaron 230 audiencias, 265 experticias, se expusieron 5.700 fotografías y 20 videos y se escucharon y realizaron interrogatorios en los 198 testimoniales de testigos y 48 dictámenes de expertos.

Precisas acotaciones

Primero: Si no fuere así la situación, no existiría razón alguna para las públicas, repetitivas y directas amenazas de juicio por subversión del orden, en contra de cualquiera que disienta o que exponga por cualquier medio sus alegatos en contra de esa parodia de juicio y su derivada sentencia.

Segundo: Si como reconoce públicamente el abogado Antonio Molina, tienen unas “… fotos de él hace 25 años, cuando estuvo detenido por pertenecer a organizaciones subversivas de aquel entonces…”, tendremos que preguntar y responder: ¿Cuál organización subversiva de aquel entonces?.

Delimitación

Siendo que venticinco años atrás nos ubican en el año 1984, vale recordar que para esa fecha no existían organizaciones subversivas operando en el territorio venezolano. Ya las que habían hecho vida activa durante los años sesenta, habían optado por la pacificación; la mayoría de sus dirigentes y militantes, ya habían regresado de sus estudios en el exterior pagados con dineros públicos y estaban incorporados y activos en la lucha política como miembros de partidos o como individualidades disidentes con presencia, voz y pluma en los medios de comunicación.

Lo que si existió para aquellas fechas, no tenía nada qque ver con subversión, más si con los métodos adoptados por ésta para obtener dinero ejecutando actividades económicas absolutamente ilícitas.

Eran las bandas de nacionales y extranjeros dedicadas a múltiples especialidades delictivas o modus operandi, tales como los entrenados en asaltos a bancos y otras instituciones financieras; los hábiles atracadores a los transportes de valores; los más tecnificados, organizados y con precisos enlaces en cuerpos policiales y otras entidades públicas, dedicados a los secuestros que luego vendían las víctimas a las fuerzas insurgentes extranjeras, FARC, ELN o paramilitares. Mención especial merecen a aquellas agrupaciones dedicadas al transporte, comercialización y exportación de drogas: Fue la época de la Manzopol.

También existían grupos organizados dedicados al área de vehículos. Sea que atracaban a sus propietarios o conductores a quienes abandonaban en cualquier paraje; sea que violentando cerradoras se hacían del vehículo que luego escondían por un tiempo hasta conseguir documentación forjada para proceder luego a su venta en el mercado nacional o extranjero.

Subversión, si es que es eso

Un activo comunista de ayer, el partido de la criminal táctica “Un Día Un Policía” y dirigente fundador de Ciudad Sucre, hoy expone severas críticas a la Revolución:

Nos preguntamos: ¿Y es que un veterano puede esperar algo distinto de una Revolución? O, ¿acaso critica por no ser él parte rectora de esa Revolución?.

“… Revolución cultural… [en]una revista del Gobierno chino. A los profesores se los ponía a limpiar pocetas, todo en nombre del ‘proletariado’. Beethoven y demás compositores clásicos eran considerados portadores del ‘capitalismo. Se perseguía a dirigentes que se oponían a tal situación… Figuras como Den Siao Ping o Chou En Lai estuvieron sometidas a ‘procesos… En Venezuela están apareciendo fenómenos similares que deben ser detenidos…” (Últimas Noticias, 020409)

Un viejo, y no por edad, inteligente y buen conocedor de la bestia por dentro, veterano en esta lid revolucionaria, por lo menos debería orientarnos: ¿Cómo?
“Un día Un Policía”

De esa táctica recordamos dos eventos. El primero de ellos, la muerte de la joven estudiante de Economía de la UCV Livia Gouvernier, el otro, el asesinato del PTJ “Zurdo Escalona”.

La noche de su muerte el primero de noviembre de 1961, Livia Gouvernier salió de la Universidad con tres de sus compañeros de acción a buscar a su policía del día. Todos armados abordaron el Chevrolet, ella, se sentó delante al lado del conductor y detrás los otros dos.

Justo a la espalda de ella el que fungía como jefe, un Concejal electo de URD quien toma su posición para el ataque. Tenía en su mano una subametralladora Madsen MI (esa misma del lote comprado en el mercado europeo de desechos por el “Perro de la Guerra” Samuel Commins por un dólar cada pieza y vendida al gobierno venezolano por más de US$ 50 la unidad, comisiones incluidas para los intermediarios). Madsen MI, que podría haber sido la suministrada por el gobierno para la escolta de un político de URD o, una de la cual había sido despojado un policía uniformado asesinado días antes

En el trayecto y ya en busca de su nueva víctima, un solitario policía uniformado, el Concejal preparándose para el acto criminal y manipulando imprudentemente el arma, la monta, pero tiene el gatillo presionado, al soltar la pieza se le escapa un tiro que pegó en el espaldar del asiento delantero e impacto a Livia Gouvernier en la espalda.

Sorprendidos por el accidente, todos los tres criminales de acuerdo deciden no trasladarla a ningún hospital dado el riesgo de ser detenidos; sin siquiera bajarse a auxiliar a la herida, esperan hasta que muere por hemorragia interna; y pasado el susto, percatados ya de la muerte, tomaron el camino hacia el barrio Lídice, hasta que llegaron frente a la casa donde vivía la víctima.

Entre dos bajaron el cadáver del carro y la dejaron tirada en la acera frente a la puerta de la casa de sus ancianos padres; tocaron la puerta, abordaron el vehículo y huyeron del lugar.

Pocos días después, el 20 de diciembre del mismo año, en la Urbanización Las Palmas, otro grupo de acción en espera del transporte que los recogería para salir a cazar a su policía del día, es interpelado por una patrulla de la PTJ comandada por “El Zurdo Escalona” quien procede a ordenar que “El Españolito” se baje del muro donde está sentado y les ordena a los tres del grupo entrar en la patrulla; entra él a su vez y antes de arrancar el vehículo, recibe en la espalda varios impactos de balas realizado por los jóvenes pasajeros detenidos a quienes no había registrado ni despojado de armas que llevaban ocultas. El acobardado conductor de la patrulla rápidamente se tiró del vehículo y se metió debajo de éste, lo que fue aprovechado para la huída de los tres sujetos, satisfechos ya por la muerte de su policía del día.

Después, la campaña adelantada señalando a miembros no identificados de la Policía Metropolitana como autores de la muerte de Livia Gouvernier y más adelante, el resultado de la investigación, identificados, ubicados y detenidos los responsables de la muerte de “El Zurdo Escalona”, la acusación ante el Juez, juicio y la condena y cárcel por ese crimen. Pero sólo por ese caso.

“… El pasado castiga…”

Ayer apenas, como miembro del “chiripero” en el segundo gobierno de Rafael Caldera Rodríguez, el muy publicitado fundador de la ahora abandonada Ciudad Sucre (Ciudad Pompeya como llaman ahora las derruidas casas); hoy, hasta alarmado está por el abandono y las entregas de pedazos de territorio en las fronteras del Este y del Oeste del país.

Si el alarmado fundador sigue siendo de izquierda, no estamos al cabo de saberlo. Pero, se percibe en la conducta de unos y otros, que es la misma izquierda de ayer la que apoya hoy al Hugo Rafael Chávez Frías militarista, y que igual o distinta, ha guardado y guarda mucho silencio mientras miembros de una u otra izquierda medran a la vera del poder en esto que asoma ser una muy bien dirigida y mejor ejecutada “política” de destrucción de un país:

Fue previsible en aquella época, pero no somos expertos en esa materia como para saber si para la izquierda de los hoy alarmados era o no previsible ello desde los mismos inicios del renovado golpismo de febrero de 1992.

No estabans errados

Persisten las mismas razones que tenían quienes en el terreno de los hechos, les tocó la dura, escabrosa y abrupta tarea de combatirlos durante un gobierno que se decía también de izquierda y cuyas rupturas de militantes o escisiones, una tras otra, bien demostraron con el tiempo que los grupos alzados en armas, de una u otra forma, contaron con apoyos al interior del mismo gobierno y del partido de gobierno de la época.

Les tocó combatirlos a ellos y a sus asociados cubanos –los mismos cubanos de ayer y de hoy, sólo que no está el fusilado general Arnaldo Ochoa–, hasta derrotarlos a sangre y fuego tanto en el monte como en los caseríos y en las ciudades, y en aquella época de un hoy ministro en economía y de los intentos de invasión armada en complicidad con fuerzas y pertrechos militares extranjeros –Chichiriviche y Machurucuto 1967–, se les impidió a esa misma izquierda de ayer y de hoy, que llegaran al poder en la era del mundo bipolar: Fue derrotada en todos los terrenos.

Hoy en el mundo que llaman multipolar, llegan al poder, lo hicieron por otros medios y de manos de lo que siempre algunos intelectuales orgánicos de esa misma izquierda catalogaban en aquellas fechas como un gorila; algunos, de una u otra izquierda, haciendo lo mismo de siempre bajo el falso discurso en defensa de los pobres: Asesinar, robar, mentir, engañar y, sobre todo, lucrarse de las fechorías que sus coordinadores y jefes planificaban para que fuesen en aquel momento ejecutadas por la carne de cañón, la joven, inexperta e incauta militancia que lanzaron a la calle y al monte a enfrentar con las armas a la policía y al Ejército.

Y parece que no están

Unos más y otros menos, borbónica o no, activos o no, muchos son los de izquierda, de esa misma izquierda, que han acumulado ya suficientes riquezas poniéndole la mano al tesoro público y sirviéndose a capricho en este saqueo del país, y para disfrutar con holgura de sus raterías.

Pareciera que muy poco de ideología, de político, de interés por un país y su gente, existió, existe, soportó y soporta, ese muy especial desempeño de los intereses privados y personales que les distinguen: Ser ricos y asegurar la vejez y el futuro de hijos, nietos y asociados. Todo, dentro de la misma perspectiva de una “Banda de Los Enanos” uno de cuyos integrantes lo declaró y fue publicado en el 2004 en el diario El Mundo; el luego asesinado Fiscal del Ministerio Público con Competencia Nacional Danilo Anderson: “… yo no quiero seguir siendo pobre…”

Más aún, si antes secuestraban y atracaban bancos, camiones de transporte de valores, hospitales y entes públicos, hoy “desaparecen” a sus seleccionadas víctimas en unos casos y en otros, administran las mismas operaciones desde el mismo seno del gobierno.

A los bancos y entes financieros, algunos más hábiles, los compran y administran para obtener con menos riesgos los mismos beneficios, pero al amparo de una coordinada y asegurada impunidad desde el interior mismo de las empresas, o dentro mismo de la maquinaria del Estado.

No rendir cuenta

Pero, eso sí, que recordemos, públicamente jamás hemos leído o escuchado una palabra de respeto y consideración hacia las madres, padres, hermanos y demás afectados por la tragedia de aquellos jóvenes muertos en combate, menos aún, ante los deudos de los tantos policías asesinados a mansalva; no hemos tenido acceso a esa autocrítica que tanto referían esos dirigentes de la izquierda ideológica o pragmática en esos repetitivos desempeños discursivos, de ayer y de hoy.

Silencio en ese ámbito y sin autocrítica, pareciera también demandar silencio en otros; al menos, si se es consistente con un mínimo de ética y de respeto hacia las víctimas de aquella teledirigida, mal pensada y peor ejecutada guerra fraticida de los años sesenta. Desde nuestra perspectiva, es lo mínimo que demanda la memoria de los cientos de muertos de uno y otro bando.

Hoy los que se identifican con esa misma izquierda, que ahora hasta saquea bibliotecas y quema libros, pero que jamás tal conducta y desempeño podrá ser clasificado dentro del esquema que tanto utilizó Mao en sus momentos de apuro y que llamó: Revolución Cultural.

Nada de cultural tiene este saqueo y destrucción del país; estamos en presencia ante que de un pragmatismo político, de una muy definida conducta frente al país: de piratas en lo político; de filibusteros en lo social y de bucaneros en lo económico.

Bucaneros que si bien no ahuman la carne como en el pasado, la importan por toneladas en contenedores, y luego la abandonan al sol en los depósitos de puertos hasta que se putrefacta.

En definitiva, no es la Revolución Cultural, es: La cultura de esta revolución.

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