OpiniónOpinión Nacional

Sobre la censura

El tema está en el tapete y es insoslayable. Se han objetado temas de artículos de opinión y el resultado es, además de indignación, una ola de rumores en vías de convertirse en tsunami circulando por las redes sociales. Y el rumor es enemigo de la estabilidad. También lo son la polarización y la intolerancia. ¿Hasta cuándo soportaremos en Venezuela la precaria inestabilidad que vivimos?… Si es verdad que los países son más «resilientes» que las personas, entonces todavía nos falta mucho por vivir.

Adolfo Taylhardat circuló las «medidas de censura» que le fueron comunicadas por el Consejo Consultivo de El Universal: «le pedimos por favor que envíe un nuevo artículo que no contenga adjetivos calificativos». Aunque mi opinión es que es preferible publicar que vetar, -pues vetar usualmente es el comienzo de la censura- entiendo que una nueva administración tiene todo el derecho de establecer su línea editorial. De hecho, durante los años que he estado en El Universal he visto poner y quitar articulistas, pero como estaba el mismo dueño, nadie se quejó.

Pero volvamos al tema de los adjetivos: creo que fue Azorín quien dijo que «el adjetivo, cuando no da vida, mata». Yo creo que resulta mucho más poderoso, por ejemplo, decir que alguien «destrozó la cerradura de la puerta de una casa, amenazó con una pistola a sus habitantes, los amordazó y cargó con todo lo que pudo en el carro de la familia», que simplemente llamarlo ladrón. Que los lectores saquen sus propias conclusiones. «Muéstramelo, no me lo digas», dice una regla de oro de la retórica inglesa. En ese sentido, creo que se puede escribir un artículo con la misma contundencia sin usar adjetivos que califiquen, simplemente demostrando lo que se quiere decir. Si persiste el veto, entonces la historia es otra y habrá que tomar otras decisiones.

Nos hemos quejado ad infinitum de las groserías de Chávez y sus adláteres. ¿Vamos a caer en la misma descalificación? ¿Es que insultar de un lado es malo y del otro es bueno?… No insultar no significa rendirse o ceder. Hace un par de meses un chavista enfurecido me llamó «hija de p… » y yo le respondí «¡hermano!».

Para comenzar a romper la polarización tenemos que comenzar por respetarnos. Puedo describir lo que quiero decir sin calificar. Es un reto… ¿lo aceptamos o nos vamos?

Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de analitica.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal
Fundado hace 25 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Un comentario

  1. Todas estas cosas son muy lamentables pero se debe hacer un esfuerzo por mantenerse firmes pues los tiempos por venir serán mucho mas duros aunque la gente no lo comprenda aun del todo. Vivir bajo socialismo (comunismo) es vivir en el reino de la no – libertad, el odio y la intolerancia. Al menos los que logramos sacar nuestros hijos y nietos de este infierno creo que hemos cumplido bien. Ya los que somos algo mayores de edad estamos preparados para lo que sea y salvo la experiencia y el conocimiento – que no te lo pueden quitar – ,sabemos sobrevivir y luchar hasta el último aliento. En positivo, esto de vivir bajo una dictadura marxista – leninista en proceso de consolidación es nuevo para todos nosotros pero no por ello deja de ser interesante aunque nada atractivo ; quizás, por aquello de qué es una experiencia mas para un tigre, aunque este esté al final de su ciclo biológico, lo que no quiere decir que renunciemos a nuestras ideas y que nos equivoquemos con frecuencia, ya que lo realmente importante es saber levantarse y continuar caminando.

    Siga escribiendo mi apreciada señora, usted nos hace falta y cuando no lo hace todos nos preguntamos : que pasa que no vemos los artículos de la señora Branger. Ánimo !.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar
Cerrar
Botón volver arriba