HistoriaSeminarios y foros

Tomás Straka, comprender la historia para construir un futuro diferente

En una reciente entrevista en AnalíticaTV, el historiador Tomás Straka abordó el tema de la visión distorsionada de la historia en Venezuela y su impacto en la sociedad actual. Straka destacó que muchos venezolanos parecen estar atrapados en un túnel, incapaces de ver la luz al final, debido a una visión errónea del pasado y una falta de conciencia de los problemas actuales.

Según Straka, esta falta de referencias históricas ha llevado a una inmadurez ciudadana que dificulta la toma de decisiones y la construcción de un futuro diferente. La idealización de un pasado heroico ha afectado la capacidad de adaptarse a los desafíos actuales y ha generado una falta de comprensión de los diferentes componentes de la sociedad venezolana.

El entrevistado también resaltó la importancia de valorar la historia y las instituciones venezolanas, así como comprender los diversos aspectos que conforman la sociedad. Además, hizo hincapié en la necesidad de romper con la mentalidad de súbditos y convertirse en ciudadanos activos, ejerciendo los derechos ciudadanos y trabajando eficientemente para solucionar los problemas en Venezuela.

La entrevista también abordó el culto a la personalidad en Venezuela, relacionándolo con la visión distorsionada de figuras históricas como Bolívar, lo que ha contribuido al personalismo, caudillismo y militarismo en el país.

Mra la entrevista completa en:

Fundado hace 28 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Un comentario

  1. Mucha razón tiene éste brillante historiador venezolano. No solo una visión errada del pasado «heróico» de Venezuela ejerce efectos nocivos en el país, también una visión errada de la historia contemporánea del mundo: Muchos se entusiasman aún con la fracasada utopía marxista aunque la extinta Unión Soviética implosionó, cayó el Muro de Berlín, los alemanes de la Alemania Comunista se pasaron en masa a la Alemania capitalista y los jefes del Partido Comunista de China modificaron la Constitución para garantizar la propiedad privada y consagrar el Capitalismo Salvaje controlado por su Dictadura (no por la imaginaria «Dictadura del Proletariado») como fórmula salvadora del naufragio de la «economía comunista», en reconocimiento del fracaso de la utopía marxista con su pretendido «socialismo científico» que solo fue otro proyecto utópico mejor elaborado, aunque finalmente fracasado. Tampoco podemos culpar de nuestros fracasos como país a los malos historiadores (como algunos ignorantes de inmerecido prestigio que repiten la propaganda extranjera de hace siglos, según la cual Bolívar fue «un felón, traidor y entregó Miranda a los españoles»), la culpa no es por carecer de suficientes intelectuales lúcidos: Muchos «consagrados» fueron filotiránicos» o lentos o pícaros (que lograron concesiones petroleras) que ni siquiera entendieron el significado del petróleo y dijeron, copiando expresiones indígenas, que el petróleo era «el excremento del diablo» o que era «una maldición» o que era «una riqueza pasajera» o la mayor estupidez: Que «destruyó nuestra economía», que era la atrasada economía rural monoexportafora del café en un país atrasado de campesinos sin tierras y en condiciones miserables de vida. El petróleo fue y es una bendición que nos permitió la poca modernidad y progreso que hemos conocido. Lamentablemente aún no aprovechamos todas sus potencialidades. Cuando el nefasto dictador Juan Vicente Gómez, éste, sus familiares y asociados fueron los principales beneficiarios de la riqueza petrolera, le otorgaron concesiones petroleras hasta a empresas británicas cuando pocos años antes Gran Bretaña nos robó nuestra Guayana Esequiba, con trampas y prevalida de su poderío militar y económico, cuando era la primera potencia mundial. Y aún no nos industriazamos. Recuperar la verdad histórica y el sentido de la realidad es el primer paso para salir del túnel. ?O continuaremos culpando a Bolívar, muerto en 1830, de nuestros males? A quiénes piensan que «nuestra grandeza» nos depara un destino también «glorioso» les aconsejo que comparen en la Internet la Iglesia Catedral de Caracas con cualquiera de las siguientes Iglesias Catedrales: La de Ciudad de México, la de Lima, la de Santiago de Chile, la de Bogotá, la de Buenos Aires, la de Quito o la de Guatemala. En los tiempos de Bolívar las dimensiones de las Iglesias Catedrales en las Colonias de España en América era una medida válida de su desarrollo e importancia. Y Caracas estaba en ruinas después del terremoto de 1812 y por eso se escogió Bogotá, Capital del anterior Virreinato de la Nueva Granada, como capital de Colombia. Si un desinformado historiador venezolano formado en México desconoce ésto es lógico que no entienda nada de la trayectoria histórica de Simón Bolívar y por eso escriba disparates contra el héroe, lo grave es que los otros historiadores profesionales y muy competentes callen la verdad histórica y así se perpetúe la ignorancia histórica, a veces simple manipulación por motivaciones políticas o ideológicas por alguna «vaca sagrada».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba