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Formato de la LVBP sigue sin convencer

Tras cumplirse la primera mitad de dos giros del campeonato de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, muchas son las inquietudes y poca la receptividad que se le tiene al nuevo formato diseñado por los jerarcas de la pelota rentada, donde el sistema de puntos es el encargado de definir quienes disputarán la próxima fase de competencia del torneo.

Con los Tiburones de La Guaira en el sitial de honor y ya clasificado automáticamente a la siguiente fase, siete equipos lucharán desde este martes en la segunda vuelta por terminar en una posición «alta» para poder conseguir la mayor cantidad de puntos posibles una vez culmine la ronda regular.

Por posición, así se reparte la torta: 8 puntos para el primer lugar; 7 unidades para el segundo; 6 para el tercero; 5 para el cuarto; 4,5 para el quinto; 4 para el sexto; 3,5 para el séptimo y 3 para el octavo.

¿Por qué La Guaira ya está asegurada en los playoffs? Porque como mínimo sumará 11 puntos, en caso de quedar último en la otra parte de la eliminatoria. Esos 11 puntos son suficientes para avanzar.

Con el campeonato más vibrante que nunca (la diferencia entre el primero y el quinto puesto fue de apenas dos juegos) las unidades son las encargadas ahora de dar veredicto clasificatorio a los equipos, un hecho insólito si se tiene en cuenta que el balance de ganados y perdidos no tiene el mismo peso de otrora, dándole más fuerza ahora a lo hecho en las series particulares.

Un ejemplo claro lo puso sobre la mesa el manager de Caribes, Omar López, quien expresó su desacuerdo por el formato por una razón que se antoja sencilla y significativa a la vez: «Nosotros terminamos séptimo, lo que nos da 3.5 puntos, medio punto menos que Bravos de Margarita, que quedo último. Es decir, ellos pudieron haber quedado cuatro o cinco juegos atrás de nuestro récord e igual la diferencia hubiese sido medio punto. Es no tiene ningún sentido», expresó a Líder el piloto de la tribu. Razón no le falta.

Una de las rarezas de este formato es que se pueden ganar innumerables cantidad de juegos, pero tu posición en la tabla determinará tu oportunidad de pasar de ronda. Resulta un poco incomprensible, por ejemplo, que un equipo que culmine en la sexta posición con récord negativo tenga la posibilidad de pasar de ronda. Ya por allí es un premio exagerado que, dicho sea de paso, se puede prolongar más en la siguiente ronda.

La mediocridad del juego se verá beneficia por partida doble, ya que en el caso de que una novena se clasifique con record negativo a los playoffs, otro equipo, superado con argumentos en el terreno tendrá la posibilidad de avanzar a la segunda llave de playoffs, aún a pesar de ser vencido en la primera, esto gracias a las reglas de cruces que compone la nueva postemporada, hecha de la siguiente manera:

Clasifican los primeros seis (total acumulado de puntos), luego habrá una primera ronda de playoffs con tres series a siete juegos, una muerte súbita entre los dos mejores perdedores de esas llaves, unas semifinales y una final, ésta última la única modalidad sin cambios con respecto al formato anterior.

Antes de cada etapa se celebrará un draft de sustituciones y adiciones, en el que los clasificados podrán reforzarse con peloteros de los clubes eliminados. Esto no aplicará para el juego del comodín.

Cabe destacar que este singular formato tiene más de 25 temporadas funcionando en la Liga Mexicana del Pacífico, quien ha sido el modelo principal para suscitar el revulsivo cambio.

 

Sin entender nada

La competitividad es algo importante que este año se deja a un lado con el fin de generar mayores ganancias (más posibilidades de pase, mayores juegos, ergo más entradas) y tapado con la excusa de la problemática que suscitaba la logística que significaba viajar constantemente sin descanso a diferentes ciudades a consecuencia del extinto Round Robin.

Este hecho no ha dejado indiferentes a los propios protagonistas de la pelota, quienes se muestran incómodos por el funcionamiento del formato y las facilidades que otorga el mismo.

“Hay que buscar calculadoras para entender este formato. Esta es una cosa increíble y para mí no hay competitividad”, manifestó Alex Cabrera a El Nacional, quien pese a ser parte del único clasificado a los playoffs a falta de mes y medio por jugar, se muestra descontento por el premio excesivo que otorga las nuevas reglas de competencia de la LVBP.

“Si uno juega bien o mal vas a clasificar. No tiene sentido», espetó el Samurái.

Raúl Padrón, otro de los integrantes del elenco salado, tampoco comprende la competencia local “En lo personal ni siquiera lo entiendo bien todavía. Nosotros tenemos la cabeza en ganar día a día. Eso es lo que nos va a llevar a la final”, manifestó toletero a la misma fuente.

Todo indica que las confusiones se extenderán conforme vaya pasando la temporada con el discutido formato actual de la LVBP. Por lo pronto, arrancará la segunda tanda donde siete equipos se disputarán cinco puestos que den acceso a la postemporada más amigable que se verá en mucho tiempo.

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