El Editorial

Primarias o consenso, ese no es el problema

Todas las encuestas muestran que la oposición tiene una gran opción de ganar las elecciones parlamentarias de este año. Sin embargo, pareciera que esa realidad ha hecho florecer los particularismos y lo que popularmente se conoce como «candidaturitis crónica», en la que se escuchan quejas y reclamos sobre la manera de seleccionar los candidatos de la unidad para la Asamblea Nacional.
Es evidente que ni hay recursos ni tiempo para hacer primarias en todas las circunscripciones electorales del país, amén de que no necesariamente a través de ese mecanismo se seleccionan siempre los mejores candidatos.
Los parlamentarios con experiencia no necesariamente son figuras locales y difícilmente le podrían ganar una elección a un líder de la región, que posiblemente sería un excelente candidato para alcalde pero no necesariamente lo sea para la lucha política en la Asamblea Nacional.
Por otro lado, no se justifica que se coloque, por ejemplo, a un diputado actual en una jurisdicción que no corresponda a su estado y en la que existan candidatos locales con méritos suficientes para integrar la bancada de oposición en el Parlamento.
El consenso no es un mal mecanismo si se le utiliza para seleccionar a los candidatos más idóneos a conformar un bloque parlamentario sólido y con experiencia, en cambio si lo es si lo que se busca es repartirse cuotas de poder entre partidos, que en muchos casos no superan el 1% de popularidad.
Este no es un momento para jugar a la política pequeña, sino para luchar con criterios de amplitud y seleccionar a los hombres y mujeres que puedan mejor representarnos a todos y no solo a su micro partido.
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2 comentarios

  1. Si bien es cierto que los partidos políticos en cuanto que organizaciones pueden decidir el camino que quieran para escoger a sus representantes ( candidatos ), no lo es menos el que es el público elector es quien tiene la última palabra en cuanto a aceptar, rechazar o abstenerse de participar en cualesquiera de los procesos electorales a los que se les invite a formar parte. Es casi como una relación entre la oferta y la demanda, donde al público se le presenta un producto (el candidato) y el público ( elector ), decide si lo compra o no. Ese es el límite real que separa a uno del otro. Claro, el problema de la oferta electoral no es tan sencillo como el vender un detergente, un carro, o una marca de embutido, pues aparte de que son escasos e inexistentes, es como lo que se observa en la TV a través de la publicidad donde te presentan un producto ´´bueno, bonito y barato´´ pero en la realidad, no lo encuentras por ninguna parte. Algo parecido sucede en la política.

    ¿ Qué nos pueden ofertar los candidatos seleccionados que el público ya no conozca ? . La interrogante parece sencilla, pero la respuesta no. Apelar a la seguridad, el empleo, la prestación de buenos servicios y/o cualesquiera de las de las demandas sociales parecería una burla, pues estamos conscientes de que eso no depende de ellos sino de la ´´buena voluntad´´ de los que nos gobiernan y lo cierto es que como se suele escuchar : ¡ Al enemigo ni agua !, otro bien tan escaso (el agua), como las medicinas y los alimentos Y, el otro factor ha considerar, es que el público elector ha madurado mucho y ya ha aprendido a diferenciar entre las propuestas viables de las que no lo son. Y ello aplica tanto al gobierno como a la oposición.

    Negar que las ´´parlamentarias´´ tienen su importancia sería una equivocación, pues sería algo así como renunciar a que el albur pudiese proporcionarnos el obtener el ´´premio gordo´´. Y es que lo que hemos venido observando por tres quinquenios es que, salvo diputados con las narices rotas, traumatismos generalizados , la prisión , amenazas de muerte y exilios, han sido la constante y el efecto directo de las acciones de la ´´aplanadora parlamentaria´´, donde el oficialismo, ha impuesto su ley al margen de la Constitución, normas y reglamentos que rigen la vida ´´institucional´´ del país en la Asamblea Nacional. Solo por eso, por un acto de solidaridad humana y de justicia elemental, valdría la pena el ir a votar. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las ´´parlamentarias´´ presentan un mayor interés a nivel de lo regional donde el público conoce mas o menos a los candidatos que se seleccionan, y un poco mas a los que ya están ; pero salvo eso, la paticipación elecoral se reduce a la militancia de los partidos, simpatizantes y amigos de esas organizaciones. Igualmente, habría que medir bien el nivel de motivación para que el ciudadano, encuentre una razón para ir a votar con un cierto ´´entusiasmo´´ y eso, sin contar con las ´´tracalerías´´, acuerdos bajo la mesa y todos esos ´´trucos´´ y corruptelas a las que nos tienen acostumbrados y que son vicios y costumbres con los cuales es difícil de romper.

    Si somos realistas, no es difícil descubrir que el margen de maniobra de los diputados opositores que sean electos, permanecerá mas o menos igual a como ha sido hasta ahora, donde lo único diferente sería el que pudiesen llegar a obtener una mayoría significativa para que, a nivel de la Asamblea Nacional, se pudiesen aprobar leyes y demás actos políticos y jurídicos dentro del ámbito parlamentario, pero muy limitados frente al poder del Presidente (presidencialismo), quien continuaría controlando absolutamente todos los poderes públicos y dispondrá del TSJ para dirimir las ´´dudas y controversias´´. Pero, pese a esto, no hay duda de que pudiesen hacer mucho ruido y hacer algo incomoda la hasta ahora gestión de gobierno que ha actuado con absoluta impunidad.

    Lo anterior, visto bajo esa perspectiva, hace que lo del consenso o las primarias sea poco importante si se quiere, pero faltaría ver como lo tomarán los electores independientes que aspiran a una inobjetable transparencia ; que al menos pasen por su sitio de trabajo a firmar ; y que hagan algo y no se pongan a dormir o a jugar Solitario por Internet, que no es poco el salario que ganan y las prebendas que reciben. Y finalmente, el que podamos ver gestos de ´´grandeza´´, amor a la patria, desprendimiento, no hablar tantas ´´pendejadas´´ que no le interesan a nadie y por lo menos, tratar de asimilar el concepto de ´´servidor público´´ aunque muchos no sepan conque se come eso. Y disculpen la RUDEZA.

  2. Pienso que la MUD, falló en la información. Debieron hacer una campaña previa a la escogencia, de las límitaciones con que cuentan: tiempo y dinero. El otro factor, es que existen candidatos de compromisos fundamentales: Machado, López, Ledezma… Información, información y más información.

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