Salud y Bienestar

Paciente con mielofibrosis debe estar bien nutridos

Conocida como un trastorno de la médula ósea que ocurre cuando esta es reemplazada por tejido fibroso y no es capaz de producir suficientes células sanguíneas, la mielofibrosis, es una afección que ocasiona cuadros de anemia, problemas de sangrado y vulnerabilidad a las infecciones. La pérdida de peso y de apetito son también algunos de sus síntomas debilitantes, y por tal razón, el tratamiento de esta patología incluye una terapia nutricional dirigida y especializada.

A esto refiere la hematóloga, Maribel Meléndez, al indicar que las medidas dietéticas de los pacientes diagnosticados con mielofibrosis están dirigidas a aumentar la apetencia por los alimentos y facilitar la ingesta calórica: “Se debe hacer énfasis en la buena presentación de los alimentos, preparar comidas frecuentes en pequeñas porciones, de fácil digestión y con alto valor nutricional, para aprovechar los periodos de mayor apetito del paciente”.

“En los pacientes con mielofibrosis no se recomienda dejar de consumir alimentos a menos que estos tengan contraindicaciones específicas por enfermedades asociadas, como diabetes, insuficiencia renal, entre otras. Por otra parte, la esplenomegalia (aumento del tamaño del bazo) puede inducir sensación de llenura y dolor abdominal, en esos casos se recomienda evitar comidas que puedan provocar distención abdominal o flatulencias” recalcó.
Asimismo, enfatizó en la inclusión de zumos de frutas, leche, bebidas con cereales, cacao, miel y frutos secos, como meriendas. Entre las opciones de postres destacó los helados o gelatinas enriquecidas con proteínas y el consumo de compotas con frutas en almíbar. No obstante, detalló que la dieta debe ser individualizada y establecida bajo criterios de gustos, síntomas y estadio clínico del paciente.

Por otra parte, la especialista indicó que la adopción de buenos hábitos nutricionales incrementa la efectividad del tratamiento, el cual está destinado a retardar la progresión de la enfermedad y la reducción de la sintomatología. En estos casos, la molécula ruxolitinib, se usa para bloquear la enzima que provoca la formación tejido cicatricial (fibroso) en la médula ósea, y disminuir los episodios de aumento de volumen del bazo.

Finalmente, la doctora recomendó que los pacientes con mielofibrosis lleven un diario de las comidas que ingieren. “De esta manera, se hace más fácil identificar cuáles causan un efecto indeseable. Asimismo, es importante incrementar la ingesta de alimentos ricos en fibra, beber agua, y en la medida de lo posible, evitar el sedentarismo para prevenir o combatir el estreñimiento,” concluyó.

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